De trimestre en trimestre. En estos plazos se orienta la planificación gubernamental hasta llegar a las elecciones generales en 2027. Este lunes se reúne el Consejo de Ministros para prorrogar durante 90 días las medidas de protección a la economía española adoptadas en marzo pasado por la guerra en Irán.Al tiempo, se aprobará el cuadro macroeconómico como paso previo en el camino hacia la presentación de los primeros Presupuestos Generales del Estado de la legislatura. Ese será otro trimestre, entre octubre y diciembre. A partir de ahí, se abre la horquilla para la convocatoria de elecciones; un nuevo bloque que finalizará en marzo. Mientras tanto, empieza a construirse la base para la oferta electoral y la rendición de cuentas. Un tiempo en el que el temor electoral de miles de candidatos a las elecciones municipales, también a las autonómicas, puede evolucionar hacia una mayor crítica a la dirección federal, circunscribirse a una minoría o mantenerse contenido hasta pasar los procesos electorales. En el comité federal del sábado prevaleció el apoyo explícito de ese órgano a Pedro Sánchez y el interés de la mayoría por centrarse en las elecciones territoriales en los más de 8.200 municipios españoles, en nueve comunidades y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.Antes de que este domingo Irán bombardeara bases de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, en respuesta a los ataques estadounidenses contra localizaciones iraníes, el gobierno ya había decidido prorrogar las medidas de protección económica de ese conflicto. Lo hará este lunes para que entren en vigor al día siguiente y no haya un vacío normativo. La necesaria convalidación del Real Decreto Ley antes de un mes se llevará al Congreso en el mes de julio, donde ya ha fijado dos plenos, aunque la cámara esté oficialmente de vacación parlamentaria. La presentación de los presupuestos no será un trabajo inútil, según portavoces socialistas. La propuesta contendrá la base del programa electoral del PSOE para las elecciones de 2027. El primer trimestre del nuevo año se cita profusamente en la mayoría de los grupos parlamentarios como tiempo de celebración de las elecciones generales. Un trimestre antes de las municipales y autonómicas del 23 de mayo.Los grupos parlamentarios tienen sus planes y sus necesidades electorales, pero también los tiene Sánchez, que no adoptará la actitud de brazos caídos, indican fuentes gubernamentales. El jefe de gobierno quiere llenar de contenido estos meses antes de la disolución.“¿Resistir para qué?“. Esta es la pregunta que el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, y la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, formulan desde hace semanas, así como Mertxe Aizpurua, de Bildu. Estos portavoces y el resto de la oposición exigen contenidos. Otros grupos, sin embargo, dan por terminada la legislatura. No el gobierno ni sus coaligados, Sumar, en absoluto proclive a liquidar la legislatura, consideran que al gobierno socialista “le falta valentía”, en expresión de su portavoz parlamentaria, Verónica Martínez Barbero. Sumar quiere que se reactiven sus propuestas; también el PSOE, que es quien tiene la sartén por el mango. El anteproyecto de Integridad Pública, aprobado en el pasado mes de febrero, se activará de inmediato para que se discuta en el Congreso, según planes gubernamentales.Todo es inútil para los dirigentes más críticos de Sánchez. El presidente de Castilla-La Mancha. Emiliano García-Page mantuvo su línea de total alejamiento de Sánchez. Su convicción de que buena parte de la sociedad considera al PSOE connivente con los casos de corrupción fue el motivo más actual de discrepancia al no observar la menor autocrítica. A su entender, además, las derrotas electorales autonómicas tienen que ver con los pactos con las izquierdas y los independentistas. La alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, mantuvo su línea igualmente crítica. Los años han pasado y con ellos los cambios de posición. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, “pasa página” en Cataluña sobre el procés independentista y, al tiempo, reconoce a Vox como socio, no solo en los gobiernos autonómicos como dato objetivo, sino para un futuro gobierno de la nación.En la cúpula socialista se pone el énfasis en los planes del PP y Vox, pero el comité federal de este sábado se produjo en plena efervescencia de casos judiciales que afectan a los socialistas. Solo García-Page y Miriam Andrés manifestaron en alto su crítica a la dirección federal frente a una catarata de apoyos y de silencios. También de posiciones críticas, pero con apoyo a las políticas de izquierda realizadas desde el gobierno, como destacó el socialista madrileño Manuel de la Rocha. Había expectación por escuchar a los nuevos líderes del PSOE, como Carlos Martínez, de Castilla y León, y Álvaro Sánchez Cotrina, de Extremadura. En ellos primó el interés por el proyecto del PSOE en sus comunidades. El foco está en las elecciones autonómicas y municipales de 2027; en las mismas es donde el PSOE se juega recuperar o perder aún más el escaso poder territorial que les queda. Ese reto determina las actitudes de buena parte de los dirigentes del PSOE, además de quienes esgrimen las diferentes formas de entender la lealtad al partido, también dentro de los críticos.
Las autonómicas y municipales de 2027 justifican la cohesión mayoritaria en el PSOE
El primer trimestre del nuevo año se cita en la mayoría de los grupos parlamentarios para celebrar las elecciones generales








