La legislatura se encamina a su recta final. Durante este mes de julio, pero sobre todo ya en septiembre, un tema marcará la agenda política del Ejecutivo, con permiso de las causas judiciales que lo rodean. La negociación sobre los Presupuestos Generales del Estado será un factor relevante en el futuro del Gobierno de coalición. A juzgar por lo que deslizan fuentes de Moncloa —y también por las sensaciones que se desprenden de lo que comentan sus aliados parlamentarios—, el éxito o fracaso de Pedro Sánchez a la hora de sacar adelante las cuentas públicas guarda una estrecha relación con la convocatoria de elecciones generales. En el centro del tablero, como casi siempre, Junts per Catalunya, que tiene su propio calendario.PublicidadDependiendo precisamente de qué ocurra con los Presupuestos, existen cuatro escenarios electorales posibles. Pero antes, hay algunas fechas concretas que ya son oficiales —y no dependen de ninguna decisión política— y algunas claves que merece la pena tener en cuenta. Las primeras jornadas marcadas en rojo son los dos únicos días en los que hay Pleno, en el Congreso, durante el mes de julio. El 14 y 23. El Gobierno llevará la votación de la senda de déficit, que incluye los objetivos de déficit y deuda pública, así como el techo de gasto no financiero. Esto es importante porque limita la capacidad de gasto de las distintas comunidades autónomas. Tradicionalmente, esa votación se entiende como un primer aval a los Presupuestos y, en otras circunstancias, cabría esperar que el Ejecutivo no los presentara si decae la senda. Pero en una coyuntura como la actual, el Gobierno está decidido a negociar las cuentas públicas a pesar de que le tumben la senda de déficit. En caso de superar la votación en el Congreso, además, el Senado tendría que ratificarla, algo que es del todo imposible por la mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta. En 2024, sin ir más lejos, María Jesús Montero logró el "sí" del Congreso y el Senado la tumbó.Pero en 2025 Junts ya avisó al Gobierno de que no apoyaría una senda de déficit con un margen de deuda para las comunidades del 0,1% y, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera que se celebró el lunes 6 de julio, Hacienda trasladó a las autonomías un plan con un margen de deuda idéntico al de 2025. Por lo tanto, es de esperar que los de Míriam Nogueras se opongan al mismo y que, junto a PP, Vox y UPN, den al traste con la votación.El 16 de julio está previsto que el Tribunal Superior de Justicia Europea (TJUE) dicte sentencia sobre si la ley de amnistía que aprobó el Congreso español puede aplicarse a Carles Puigdemont. En concreto, determinará si los gastos que acarreó el procés pusieron en riesgo los intereses de la Unión Europea (UE). Fuentes de Junts admiten que es una fecha importante para ellos en términos políticos. Una posible vuelta a España de su líder después de verano generaría —así lo explican en privado— un terreno político distinto al actual.PublicidadOtra fecha que, en principio, debería estar escrita en piedra es el 1 de octubre. La Constitución marca que es ese día el límite para que el Gobierno presente las cuentas ante el Congreso y el Senado. Primero, tendría que aprobarlas en el Consejo de Ministros. A partir de ese punto, se abren los cuatro escenarios.No habrá un 'superdomingo' el 23 de mayoEso sí, como la cosa va de tiempos, hay otra fecha importante: el 23 de mayo de 2027, fecha de las elecciones municipales en toda España y los comicios autonómicos en diez comunidades, entre ellas Madrid y País Valencià. Sin embargo, hay una cuestión por la que es muy relevante el caso concreto de Euskadi.En tierras vascas no se celebrarán ese domingo elecciones autonómicas, pero sí municipales y forales. Tal y como ya explicó Público, para el PNV es muy importante que no coincidan unas generales con las autonómicas en una suerte de superdomingo electoral. Las críticas de los de Aitor Esteban hacia Sánchez arreciaron sobremanera hace unas semanas, pero el mensaje acerca de que no coincidieran los comicios generales con los municipales caló en La Moncloa y PSOE y PNV firmaron tácitamente una entente. El Gobierno, según trasladan fuentes del mismo, evitará colocar las generales ese 23 de mayo.PublicidadLos cuatro escenarios posiblesUna vez el Gobierno presente el proyecto de Presupuestos —en septiembre— y lo lleve al Congreso, es de esperar que PP, Vox o los dos presenten enmiendas a la totalidad. Ese será el primer match ball para Sánchez. Junts, en cualquier caso, se encontrará en una disyuntiva: ¿apoyar a la derecha y la ultraderecha españolas para acelerar el fin de un Gobierno al que, tal y como han afirmado públicamente, repudian o dar un balón de oxígeno más a ese Gobierno al que consideran acabado?Pero la derecha independentista catalana tiene siempre un ojo puesto en Waterloo. O los dos. El fallo del TJUE previsto para este 16 de julio inaugurará una nueva etapa en el desarrollo de la ley de amnistía centrada en la vuelta o no de Puigdemont a España. El proceso coincidirá, precisamente, con el debate político y mediático sobre las enmiendas a la totalidad a los Presupuestos, en caso de que se presenten. Si Míriam Nogueras baja el dedo, dejaría al Gobierno sin debate presupuestario.Con unos Presupuestos liquidados a las primeras de cambio, el Ejecutivo podría ponerse ya en modo electoral. Pero ahí hay otra clave que deslizan fuentes de Moncloa. Por mucho que decayeran los Presupuestos a principios del próximo curso político, Sánchez no convocaría elecciones en 2026 porque quiere agotar el tiempo necesario con el objetivo de gastar los fondos europeos Next Generation que tiene pendientes. Con todo, ese sería el primero de los escenarios posibles. Una derrota prematura en los Presupuestos a manos de las derechas que lo precipite todo. Pero hay otro escenario que es aún más incierto. Habida cuenta del ritmo al que avanzan las causas judiciales que afectan a Sánchez, a su entorno y al Gobierno, en Moncloa no descartan que algún magistrado busque imputar al propio presidente del Ejecutivo. En ese caso, es una absoluta incógnita saber cuál sería su reacción a nivel político.En caso de que no prosperen ninguna de las eventuales enmiendas a la totalidad a los Presupuestos —es decir, que Junts regale ese balón de oxígeno al Gobierno— y que no haya novedades judiciales tan drásticas, se abrirían dos nuevos escenarios. El primero es que el Gobierno negocia con los grupos parlamentarios los Presupuestos, pero no logra el respaldo suficiente. Esa votación definitiva de las cuentas públicas tendría lugar a finales de año (noviembre o diciembre) y una derrota podría empujar a Sánchez a convocar elecciones. Teniendo en cuenta que la LOREG marca que tienen que pasar 54 días entre la convocatoria electoral y el día de los comicios, las elecciones deberían celebrarse, como pronto, en febrero, dependiendo de cuándo se voten los Presupuestos. En los pasillos del Congreso, muchos hablan de marzo. Pero ahí hay algo más que tienen muy presente en La Moncloa. Los socialistas de los distintos territorios no quieren que las generales se celebren demasiado cerca de las municipales y autonómicas por miedo a que el PSOE sufra una derrota electoral. Poner distancia entre ambas, se comenta internamente en el PSOE, daría a la formación tiempo para retejer una estrategia de cara al 23 de mayo.Y el último de los escenarios es el más optimista para Sánchez. En lugar de darse de bruces contra el rechazo del Congreso, la negociación presupuestaria es exitosa y el Ejecutivo logra sacar adelante las primeras cuentas públicas de la legislatura. Fuentes del Gobierno alientan esa posibilidad. Públicamente, insisten en que tienen herramientas para convencer al Congreso y aprobar unos Presupuestos que parecen quiméricos. Una victoria como esa inocularía energía al Ejecutivo, que podría plantearse agotar la legislatura y alargar su mandato hasta verano de 2027.PublicidadSumar pide dotar de contenido a la legislaturaEn los ministerios de Sumar, sin embargo, no entran a valorar una fecha exacta de cuándo debe tener fin la legislatura y la convocatoria electoral. Si advierten, sin embargo, de que lo que es necesario es "dotar de contenido a la legislatura" y desarrollar medidas sociales. "Queremos sacar el trabajo adelante y los objetivos que tenemos, como la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia, el Real Decreto de vivienda, el de comida saludable en hospitales y residencias o una prestación universal por crianza", aseguran desde Derechos Sociales y Agenda 2030. Fuentes del ministerio dirigido por Pablo Bustinduy aseguran a Público que, sea cuando sea que termine la legislatura, lo que desean es "tener los deberes hechos". En el mismo sentido se expresan fuentes de la vicepresidencia segunda y el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz. "La legislatura tiene que durar lo que tiene que durar, y eso depende de lo que hagamos. Si estamos dispuestos a hacer cosas (vivienda, lucha contra la desigualdad, ampliación de derechos...), pues la legislatura se debería agotar", consideran. Otras fuentes gubernamentales de Sumar advierten: "No pedimos que la legislatura se alargue hasta tal fecha, sino que la legislatura merezca la pena".