Les voy a contar un secreto: si las investigaciones judiciales que afectan al entorno del PSOE no le obligan a avanzar las elecciones, Pedro Sánchez las convocará lo más lejos que pueda, es decir, en julio del 2027. Hoy todo el mundo apuesta a que los comicios serán en marzo, una vez fracase el Gobierno en su intento de aprobar los presupuestos para el próximo año. No hagan mucho caso. Sánchez las alargará todo lo que pueda y repetirá la fórmula del 2023: debacle en las municipales y autonómicas de mayo y resurgimiento en las generales en julio. Entremedio se habrán celebrado también las elecciones presidenciales francesas en abril y un probable triunfo de Marine Le Pen y su Reagrupamiento Nacional serán argumentos que utilizará Sánchez para intentar movilizar a su electorado.Todas las encuestas, incluida las que publicó La Vanguardia este pasado domingo elaborada por Ipsos, dan por hecho una mayoría sólida de PP y Vox. Es muy difícil que Sánchez repita la proeza de lograr una alternativa con otras fuerzas nacionalistas y de izquierdas. Es más, algunos partidos como Junts se sienten engañados por el PSOE y difícilmente le volverán a dar apoyo en una investidura. Sería un milagro que Sánchez repitiera la experiencia del 2023.Y además, a diferencia de hace cuatro años, existe el frente judicial que debe ser tenido muy en cuenta. Los sumarios que están abiertos cercan al PSOE y a Pedro Sánchez y suponen un desgaste que puede ser definitivo. Se han cometido muchos errores y la justicia es implacable. Por mucha denuncia de l awfare que se quiera hacer, las irregularidades cometidas por algunos dirigente socialistas dejan un rastro que no se puede borrar tan fácilmente.El PP lo tendrá más fácil que en el 2023 para acceder al poder. Lo tiene a huevo. Es como chutar un penalti a portería vacía. Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal han aprendido de los errores de las últimas generales y han decidido pactar, no hacer ruido y no movilizar al desencantado votante socialista. Son los grandes favoritos. De lo que se trata ahora es de mantener esta tónica hasta el final. Solo ellos pueden perder un triunfo que se antoja fácil. Pero queda todo un año por delante. Y este es el motivo por el que Sánchez lo alargará todo lo que pueda.Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992