El Gobierno se va de vacaciones con la vista puesta en una recta final de la legislatura en la que quiere “culminar” los proyectos pendientes y que también servirá como una larga precampaña para unas elecciones generales que, previsiblemente, no tendrán lugar antes de 2027. En ello insistió este martes el presidente Pedro Sánchez en su ya tradicional rueda de prensa de balance del curso político tras el último Consejo de Ministros antes del parón veraniego, donde insistió en que tiene intención de presentar Presupuestos Generales del Estado a la vuelta del verano y en la que volvió a rechazar el adelanto electoral que PP y Vox llevan meses exigiéndole.

“Queda un año para culminar esta legislatura”, afirmó Sánchez durante su larga comparecencia de este martes. Y no fue una afirmación casual: posteriormente, el mandatario insistió en que “las legislaturas, también cuando gobierna la izquierda, duran cuatro años, no solamente pasa eso cuando gobierna la derecha, que cuando gobernamos el resto al día siguiente ya están pidiendo elecciones”. “Nos queda un año para culminar reformas, para seguir avanzando, para demostrar que España tiene un camino propio que puede mostrarse con orgullo, para demostrar que no se tiene por qué elegir entre crecer y proteger, entre modernizarse y mantener la cohesión, entre ser fuerte dentro y respetable fuera”, afirmó.