0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial“Queda un año para culminar esta legislatura”, ha asegurado Pedro Sánchez, para poner punto y final a la comparecencia de rendición de cuentas y balance del curso político que ha protagonizado este martes desde la sala Barceló del palacio de la Moncloa, el escenario de las grandes ocasiones. El presidente del Gobierno ha querido así zanjar toda especulación sobre un posible adelanto electoral, al volver a situar la fecha de las próximas elecciones generales en julio del 2027. Salvo cambio de guión en función de las circunstancias.Queda, por tanto, “un año para culminar reformas, para seguir avanzando, para demostrar que España tiene un camino propio que puede mostrarse con orgullo a todos los países que por desgracia están siguiendo una senda completamente contraria, y es la de que no se tiene por qué elegir entre crecer y proteger, entre modernizarse y mantener la cohesión, entre ser fuerte dentro y respetada fuera”. “Aún queda mucho trabajo por delante, pero tenemos los objetivos muy claros después de ocho años de gobierno”, ha asegurado Sánchez, en presencia de los vicepresidentes Carlos Cuerpo, Yolanda Díaz y Sara Aagesen, y de los ministros Félix Bolaños y Elma Saiz, para despedir este curso político.Aunque sea un mero tecnicismo, en la Moncloa advierten no obstante de que todo lo que sea convocar las elecciones generales en el 2027 ya sería “agotar” la legislatura, ya que arrancó en el 2023 y, por tanto, el año que viene se cumplirían los cuatro años que establece la Constitución como duración del mandato. En realidad, Sánchez no tiene descartado, de antemano, ningún escenario para el calendario electoral del año que viene.El jefe del Ejecutivo no se ha querido pillar los dedos con ninguna fecha, en todo caso. Tampoco ha concretado cuándo se presentará el proyecto de presupuestos generales del Estado para el 2027, que sería el primero de esta legislatura y que se pospuso hasta después del verano. “Nuestra intención es presentar los presupuestos, y nuestra voluntad es aprobarlos”, se ha limitado a asegurar. Sin dar por hecho, igualmente, que si el proyecto de presupuestos no supera el primer trámite parlamentario de las enmiendas de totalidad, esto implicaría una inmediata convocatoria electoral. “Las legislaturas, también cuando gobierna la izquierda, duran cuatro años. No solo cuando gobierna la derecha”, ha advertido.Pero ha aprovechado para lanzar un dardo tanto al PP como a Vox. “Cuando llegue el momento, yo lo que pido es que se asuman los resultados electorales. Nosotros siempre los hemos asumido, a ver si otros se aplican también el mismo cuento”, ha replicado.Sánchez ha celebrado el reciente “aval” del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) a la ley de Amnistía: “Ha confirmado que actuamos conforme al derecho para favorecer la reconciliación”. “Fue una decisión valiente, pero necesaria, que nos permite volver a mirar juntos al futuro”, ha resaltado.Pero ha evitado hacer pronósticos sobre un eventual regreso de Carles Puigdemont a Catalunya, cuando la amnistía alcance al ex president, y qué impacto podría tener para recomponer los platos rotos entre el PSOE y Junts, por ejemplo para poder encarrilar los nuevos presupuestos generales del Estado o la reforma del modelo de financiación autonómica.“Un éxito de la ley de Amnistía es que se vuelvan a reencontrar, nada más y nada menos, que el PP y Junts”, ha señalado el presidente del Gobierno. Aunque ha ironizado con que no sabe muy bien cómo este posible acercamiento político puede ser percibido por la ultraderecha de Vox.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997