Lo ha expresado el Partido Popular reiteradamente en los textos que se han votado en las últimas semanas en las Cortes y lo han reiterado algunos de los socios de Gobierno: la legislatura está "muerta". Y en ello ponen el foco los populares para evidenciar la debilidad de un Gobierno que ostenta el 'mérito' de tener una de las legislaturas menos productivas legislativamente hablando de la democracia. Y en el tramo final no parece que el Ejecutivo vaya a poner el pie en el acelerador con unos socios presionando y tumbando votaciones en el hemiciclo. El principal partido de la oposición dirige la atención a esta "agenda legislativa paralizada" para enfatizar la soledad de Pedro Sánchez y cree que resiste pese a ello para protegerse, en caso de que fuese imputado, con todos los resortes del Estado: Fiscalía General, Abogacía del Estado...La aritmética parlamentaria y la fragilidad de los apoyos convierten cada aprobación de una norma en una negociación extrema, máxime cuando el Ejecutivo tiene que testar a las seis formaciones políticas autonómicas que le permitieron lograr su investidura para sacar adelante sus iniciativas. En esta última etapa además, los socios están más desmarcados que nunca, presionando a un Gobierno que consideran improductivo, lo que sirve de gasolina política para los populares. "Cada día que el Gobierno no marca la agenda, es un día perdido para ellos y ganado para el PP", celebran en Génova. Con esta situación y con nuevas informaciones judiciales que afectan al entorno personal y político del presidente sucediéndose cada semana, el PP ve complicado que Sánchez y sus ministros remonten el escenario actual. "¿Lo van a hacer con acción ejecutiva y legislativa? No lo parece", insisten en la dirección del partido. Ello se une a que los siete escaños de Junts se han sumado en varias ocasiones a los del PP y Vox para sacar adelante iniciativas de los populares o tumbar algunas del Gobierno. La última esta pasada semana, cuando aunaron sus votos para pedir a través de una moción la dimisión del presidente o que se someta a una cuestión de confianza en el último pleno ordinario del periodo de sesiones parlamentario. Otro golpe asestado al Ejecutivo mediante la mayoría absoluta de la Cámara Baja que los populares celebran y de lo que continuarán presumiendo. "Se ha normalizado que el PP gane votaciones en el Congreso y eso que somos oposición", recuerdan en la dirección popular para insistir en la fragilidad del Gobierno. Los datos avalan que es una de las legislaturas más improductivas de la democracia española: durante estos últimos tres años han salido adelante 59 proyectos y proposiciones de ley; mientras que el mandato anterior la cifra superó el centenar. El récord lo ostenta Felipe González, quien en su primer mandato aprobó 219 leyes. De hecho, los socios le han exigido esta misma semana a Sánchez que llene de contenido legislativo que ayude a resolver los problemas de la ciudadanía lo que queda de legislatura. Este año, por ejemplo, solo se ha aprobado la ley integral de impulso de la economía social, la ley orgánica contra la multirreincidencia y 17 decretos-ley.La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, incidió en que "toca demostrar para qué estamos aquí" a través del impulso de "cambios que mejoren la vida de la gente". En medio de este clima de presión, el jefe del Ejecutivo anunció que arrancaban los trámites para presentar los Presupuestos Generales del Estado de 2027 en un intento de tratar de demostrar que la legislatura no está atascada. "Cuando la cámara te pide una cuestión de confianza, hablar de presupuestos es pretencioso; pero esto confirma que no hay legislatura", siguen reiterando desde Génova. Consideran que lo que sale adelante en el Congreso es porque "Feijóo lo consiente con la abstención, por lo que la cámara legisla lo que el PP determina". Con estos argumentos, los populares creen que la estrategia de Sánchez pasa por resistir porque finalizado el Gobierno, se acaban los cortafuegos judiciales. "Aguanta para tener información privilegiada de la Guardia Civil, para que le defienda la Abogacía del Estado y para que no le formule acusaciones la Fiscalía General, mientras padece un calvario sin precedentes", apuntan fuentes del partido. El propio Feijóo se lo resumió en la comparecencia monográfica sobre la corrupción del pasado miércoles en la Cámara Baja: "Usted se juega todo". Apuntó incluso a la posibilidad de un suplicatorio, el permiso del Tribunal Supremo al Congreso para poder investigar o procesar penalmente a un diputado. "¿O está entre sus planes que en ese caso la cámara lo rechazase?", ahondó. Así que en Génova refuerzan la idea de que necesita seguir gobernando para tener a disposición todos los aparatos del Estado para protegerse si es imputado. Con todo, el PP aguarda a que finalice la huida hacia adelante del jefe del Ejecutivo: "Queda ver cómo gestiona esta realidad: que elija el momento, pero la caída es inevitable".