El Partido Popular aparca, de momento, el debate sobre una moción de censura instrumental que precipite el fin de la legislatura de Pedro Sánchez y la convocatoria de elecciones y sigue cargando la responsabilidad sobre los socios del Gobierno, a quienes acusan de inacción. En Génova mantienen la calma ante las informaciones que salen, cada día, sobre el rescate de Plus Ultra y la imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y confían en el desgaste que este asunto puede provocar tanto en las formaciones que en su momento apoyaron la investidura de Pedro Sánchez como en el propio Ejecutivo. "No tenemos que fijar la agenda con respecto a lo que dicen los autos [judiciales], que se cuezan ellos mismos en ellos", resumen en Génova. Así que, en principio, optan por la cautela, por no precipitarse, mientras se suceden las voces que cuestionan la continuidad de Sánchez hasta 2027, incluso de quienes en su momento le apoyaron. El último el presidente del PNV, Aitor Esteban, quien este fin de semana sugirió a Sánchez la convocatoria de elecciones porque con el panorama actual es "muy difícil que pueda culminar la legislatura". De hecho, apuntó a la "irresponsabilidad" de seguir más allá de 2026 "sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada". En el PP piden coherencia al PNV, que se desmarque de su apoyo a Sánchez y que levanten el teléfono para hablar de los apoyos que necesitan para que la moción prospere. "Tendrán que actuar y hacer algo, el PP no puede hacer nada", dijo este lunes el portavoz nacional del partido, Borja Sémper, quien también criticó que el debate de la moción de censura es "como el Guadiana", o sea, sale a colación de vez en cuando. Sin embargo, a la vez admitió que "nunca" han renunciado a dicha herramienta, aunque ahora no forma parte de la agenda de los populares. Sería darle oxígeno a Pedro Sánchez, sostienen en Génova, al igual que deslizó el expresidente socialista Felipe González. Se alineó con el pensamiento del PP al afirmar que no activaría "ahora" la moción porque se dejaría de hablar de la imputación de Zapatero.Fuentes populares sostienen que están "cómodos" con la situación actual y no necesitan anunciar ninguna acción porque los socios ya están "mirándose de reojo entre ellos" e, insisten en el núcleo duro de Feijóo, "esa tensión que está desgastando al Gobierno ni siquiera la provoca el PP". Así que, por el momento, no revelan sus próximos movimientos para que se sigan poniendo "nerviosos" entre ellos, para extender el debilitamiento del Ejecutivo. Elevan así la presión sobre los socios y aguardan a que el viacrucis judicial que espera al entorno del Ejecutivo hable por sí mismo. A punto de cumplirse una semana de la imputación de Zapatero, los pasos más significativos que ha dado el principal partido de la oposición han sido en el Senado, donde goza de mayoría absoluta. De hecho, la portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García, anunció una "ofensiva total". Por un lado, en el seno de la comisión de investigación de la SEPI con la citación del exministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá; la secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar; el gestor Cristóbal Cano y Manuel Aaron Fajardo, a quien el PP sitúa como lugarteniente del expresidente en Venezuela. Y, por otro, con la presentación de una moción tan solo un día después de la imputación del expresidente para reprobar "la conducta del Gobierno" ante los casos de corrupción que "le afectan" que se debatirá este miércoles. También insta al Ejecutivo a asumir responsabilidades políticas por los mismos y forzarán mediante el debate y la votación un posicionamiento público de los socios que siguen sosteniendo la legislatura de Pedro Sánchez. Sémper lo calificó este lunes como una "oportunidad de oro" para que se retracten y se preguntó si "no hay ningún socio del Gobierno que diga que ya no se puede continuar ni un minuto más en esta situación". "En los últimos años España viene sufriendo un preocupante deterioro de sus niveles de integridad pública por parte del Gobierno", arranca el texto de los populares, y apuntan a la acumulación de los escándalos de corrupción que "afectan directa o indirectamente al Gobierno y al Partido Socialista, así como al máximo responsable de ambos, Pedro Sánchez". Señalan la condena al fiscal general, Álvaro García Ortiz; la sentencia pendiente a José Luis Ábalos y su asesor Koldo García por "graves delitos de corrupción"; la imputación del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán; así como otras investigaciones judiciales que apuntan a la financiación irregular del partido en el Gobierno, el "caso hidrocarburos" y "otros escándalos que salpican a la esposa del presidente, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez, ambos en la antesala de juicio oral".El citado panorama, continúa el PP, "se ha ennegrecido" aún más tras la imputación de Zapatero como cabeza de una "estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias" para la "obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra". La única respuesta del Ejecutivo, según denuncian en el PP, ha sido la de "escudarse de modo victimista en la delirante denuncia de una imaginaria campaña política orquestada por los jueces y la oposición". Por lo demás, Sánchez "lo único que hace es resistir y no de forma pasiva, sino activa y crecientemente agresiva", condenan los populares en el escrito. Así que el PP propone reprobar que el Ejecutivo no haya asumido responsabilidades políticas por ninguno de los casos de corrupción y, en cambio, haya desencadenado "una metódica estrategia de crispación e intoxicación del debate político". Asimismo, insta al Gobierno a actuar conforme a las reglas democráticas a las que está obligado y, por tanto, "a asumir sus responsabilidades políticas" poniendo fin, mediante los procedimientos previstos en la Constitución, "a la actual situación de bloqueo" y permitiendo así "la formación de un nuevo Gobierno que cuente con el respaldo de una mayoría social y parlamentaria".