"Que se pongan cómodos, que el viaje va a ser largo". Conscientes de que los números para la moción de censura —al menos, con los elementos que componen hoy por hoy la ecuación— no dan, en el PP confían en que el maremagnum judicial en el que están inmersos el PSOE y el Gobierno "desgaste su moral" y también la de sus socios. Pero lo cierto es que esa posición no parece ser una elección de los populares, sino su único escenario posible. Según ha podido saber este medio, el PNV cierra la puerta a una moción de censura como la que propuso Vox precisamente porque no van a "estar en nada" en lo que esté la extrema derecha.PublicidadEl PP evita negar que, si le dieran los números, se lanzarían a la moción. El propio portavoz nacional del partido, Borja Sémper, ha deslizado en su rueda de prensa de los lunes en la sede de Génova que la de la moción es "una herramienta" a la que no han "renunciado nunca" y ha retado al PNV a que sea "coherente" y, si encuentra "irresponsable" que siga adelante una legislatura "descontrolada y judicializada" (palabras de Aitor Esteban), que se mueva. Pero el PNV no ha mordido el anzuelo. "Feijóo puede hacer lo que quiera, pero el PNV no va a estar en una moción de censura en la que esté Vox; esto lo hemos dicho desde el principio y lo mantenemos", explican fuentes jeltzales a Público. Y una iniciativa como esa siempre requerirá de la extrema derecha. PP, Vox y UPN, los partidos que apoyarían seguro la tentativa de Feijóo, suman 171 votos. Cristina Valido, la diputada de Coalición Canaria, ha confirmado en En boca de todos (Cuatro) que también ella otorgaría su escaño. 172 votos. Sin embargo, para que la moción prosperara, harían falta los apoyos de PNV o Junts. Podemos es muy crítico con el Ejecutivo, pero ni está ni ha estado nunca en la quiniela de una moción.En los últimos días, a la moción se le ha puesto el apellido de "instrumental" para hacerla más asumible para la derecha nacionalista catalana y vasca. Pero la realidad es que, en España, una moción implica la sustitución de un presidente por otro y la idea de colocar a Feijóo al frente de La Moncloa no seduce a unos ni a otros. Los acuerdos que mantiene el PNV con los socialistas en Euskadi —entre otras cosas, Imanol Pradales es lehendakari gracias a uno— y el hecho de que Carles Puigdemont todavía no haya podido acogerse a la amnistía mantienen cegada la vía de hacer equipo con el PP. Además, está Vox. Para el PNV y Junts, colocarse al lado de Abascal sería el equivalente a abandonar la única máxima que los separa de la derecha española. El PNV lo explicita. En Junts, en cambio, están callados.En cuanto a los posibles contactos entre las dos fuerzas de los que se ha hablado durante el fin de semana, son "habituales", en palabras también de fuentes jeltzales, "pero en ninguna se ha puesto la moción de censura sobre la mesa como estrategia de nada". No hay, así las cosas, nada que rascar, por lo que, cuando menos en ese campo, el Gobierno está tranquilo.Publicidad"Aitor Esteban ya había expresado su opinión de que la legislatura debe terminar, pero nosotros no la compartimos", apuntan fuentes de La Moncloa. "No creemos que haya un proyecto alternativo viable para una moción de censura, así que, por esa parte, tranquilidad". El Ejecutivo no ha abierto una línea de comunicación específica con sus aliados para esta cuestión y desvinculan el caso Plus Ultra de la continuidad del Gobierno: "Estamos viendo un caso político y mediático como el de Zapatero, pero no creemos que afecte de alguna manera a la viabilidad de la legislatura". El PSOE se beneficia de que Feijóo no tenga la capacidad de aunar en un voto casi circunstancial a las derechas del Congreso ni siquiera en el momento más crudo de la legislatura para Sánchez. Con el caso Koldo colocando constantemente la sombra de la corrupción sobre la acción pasada del Gobierno, en el principio del tormento que representará imputación de Zapatero, a tres días de que empiece el juicio contra David Sánchez, hermano del presidente, y con la acción legislatura en un constante punto muerto por la debilidad parlamentaria de la coalición, se darían, en un universo paralelo, todas las circunstancias para que la oposición se aventurara a un golpe de timón para derribar el Gobierno. Pero Feijóo no puede.Y en el PP se ven obligados a tejer una estrategia amoldada a esa realidad. En Génova 13 creen que el Gobierno está en caída libre y que todas las semanas que pase sin convocar elecciones servirán para generar votantes del PP. "Ya los hemos enterrado en votos en las autonómicas", aseveran en conversación con Público. Las continuas novedades que ofrece el caso Plus Ultra son recibidas como agua de mayo. Los populares creen que los electorados de partidos como PNV y Junts también los penalizarán, cuando lleguen las elecciones, si mantienen, hasta el último día, su apoyo a Sánchez. A eso se refieren las fuentes del PP consultadas con lo de que "el viaje va a ser largo". Publicidad"Que el PSOE invente algo"Pero en el Congreso hay más partidos que, aunque no van a participar en ningún caso en una moción, piden al PSOE alguna reacción. "Que se inventen algo", reclaman fuentes de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Esas fuentes citan a Ortega y Gasset y su idea de la "conllevancia". El filósofo madrileño defendió que el problema de la integración de Catalunya en el Estado español no se podía solucionar, sino solo "conllevar". Sin solución aparente y abocada a la "conllevancia". Pero piden a Sánchez alguna solución. "Si queda un año de legislatura, que lo aproveche; y si no puede hacerlo en el Congreso, existen medidas de carácter ejecutivo", abrochan. Su línea roja la ponen en que apareciera algún caso de financiación irregular. Si eso no ocurre, ERC no colaborará en derribar al Gobierno.Tampoco EH Bildu contribuirá a nada parecido. Su coordinador general, Arlando Otegi, definió a su partido, en una entrevista para La Vanguardia publicada este lunes, como un "agente político responsable". Para él, nada ha cambiado desde que el 23 de julio de 2023 los votantes de Euskadi y Navarra mandataron que "la derecha y la extrema derecha no gobernaran". Unos y otros reconocen la "incomodidad" que les produce la situación en la que está inmersa el Gobierno y, por ende, la legislatura, pero piden "prudencia" y respeto a la presunción de inocencia. Nadie niega que los indicios que se conocen por el momento acerca de la presunta corrupción de Zapatero son preocupantes, pero tampoco la posibilidad que pueda tratarse de una expresión más de las estructuras conservadoras del Estado. "Hay que ser prudente, pero hay un impulso político; un intento denodado para devolver al PSOE a los pactos de Estado". Así lo explicó Otegi en la entrevista ya mencionada.Con todo, las posiciones de prácticamente todos los actores han quedado claras este lunes. Al Gobierno no le preocupa que el escándalo que rodea a Zapatero afecte a la legislatura. El PP, salvo que las presiones internas crezcan, no presentará una moción de censura. No tiene fuerza. El PNV no participará en ninguna operación que incluya a Vox. Los aliados de izquierdas piden alguna reacción a Sánchez. Solo Junts mantiene un cierto silencio. Y el ritmo de la actualidad lo marcará el goteo de informaciones judiciales sobre el expresidente socialista, que, si no hay giros, comparecerá el 2 de junio ante el juez.
El PP asume que no tiene fuerza para una moción y confía en que el 'viacrucis' judicial "desgaste la moral" del Gobierno y sus socios
El PNV descarta participar en una moción de censura: "No vamos a estar en nada en lo que esté Vox".













