Alberto Núñez Feijóo tiene las cartas que tiene. La mañana de este lunes, en una entrevista en Telecinco, las volvió a poner sobre la mesa. Las explicó de otra manera, añadió algún matiz, pero las cartas eran las mismas. El líder del PP propuso al PNV y Junts per Catalunya una moción de censura instrumental —para la que harían falta los votos de Vox— con la que "limpiar las instituciones" y convocar elecciones. El mensaje de Feijóo dejó los suficientes huecos como para que sea tratado en un aparte, pero incluso sin conocer el detalle, el PNV se mantiene en la misma posición que antes. No va a poner sus votos al servicio de ninguna operación que incluya a la extrema derecha.PublicidadEn otras palabras, la formación que lidera, desde Bilbao, Aitor Esteban no va a apoyar una moción ni aunque se le ponga el apellido de "instrumental". Como el problema para los jeltzales es Vox, Feijóo hizo un ejercicio de contorsionismo en televisión y lanzó la siguiente idea: "Para convocar elecciones, no necesitamos que Vox esté en ningún gobierno". Pidió, así, el voto de PNV y Junts per Catalunya para expulsar a Pedro Sánchez de La Moncloa, alumbrar un gobierno provisional en solitario sin explicitar cuánto tiempo podría durar —tampoco lo hizo Borja Sémper en su rueda de prensa desde la sede de Génova— y, después, convocar elecciones. La respuesta de varias fuentes del PNV consultadas por Público es la misma que han trasladado en los últimos días. "No" rotundo.Desde las filas socialistas, como ya publicó este medio, rebajan también la posibilidad de ruptura total con el PNV. La estabilidad, por ejemplo, en Euskadi estaría garantizada y eso para las fuentes consultadas es un factor a tener en cuenta. El PSOE y el PNV cogobiernan a nivel autonómico, en los principales ayuntamientos y en las tres diputaciones forales. Hay quien considera, al igual que transmiten las fuentes jeltzales consultadas, que el principal temor del partido vasco es ese "superdomingo electoral". Y, en buena medida, eso es cierto.Las fuentes jeltzales con las que ha hablado Público aseguran que su partido quiere evitar a toda costa un superdomingo de elecciones. El PNV teme un escenario en el que los electores vascos tengan que elegir, a la vez, la papeleta estatal y la papeleta municipal. Les preocupa que electores que podrían votar a los candidatos jeltzales para sus municipios se dejen arrastrar por el voto útil a Sánchez en una campaña que se mueva más en las coordenadas estatales que en las municipales.Pero ese es, precisamente, el miedo que tienen también algunos alcaldes socialistas que ya han transmitido el rechazo a esa idea de manera pública. Al igual que lo ha hecho el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, uno de los principales críticos con Sánchez, que pide en todo caso adelantar las generales. La decisión es una prerrogativa del presidente del Gobierno, no está tomada, y hay diferentes posicionamientos.PublicidadLegislatura agotadaEntonces, ¿qué quiere el PNV? Que Sánchez convoque elecciones, pero antes de las municipales de 2027. Las fuentes del partido de Esteban son cristalinas. Consideran la legislatura agotada y subrayan que la mejor solución sería una cuestión de confianza, aunque saben que Sánchez —el único que tiene la potestad de llevar a la cámara a una votación como esa— no está en absoluto por la labor. El presidente del Gobierno quiere agotar la legislatura y sus aliados parlamentarios solo dibujan una línea roja que, de ser traspasada, podría hacerles cambiar su postura con respecto a una moción. No es el caso Plus Ultra ni el caso Leire. Sería una eventual financiación irregular del PSOE.Por lo demás, los socialistas transmiten que siguen trabajando con normalidad con el PNV a nivel parlamentario pese a las críticas de Esteban y su urgencia electoral. "El anuncio de comparecencia de Sánchez ha calmado un poco las aguas", reflexiona una de las fuentes consultadas. "En el grupo socialista seguimos trabajando con total normalidad con los grupos parlamentarios que dieron apoyo a la investidura y por supuesto de manera específica con el PNV", apuntan fuentes parlamentarias del PSOE. En el partido liderado por Sánchez señalan que colaboran desde hace muchos años con ellos y eso es lo que seguirán haciendo. "Nos parecería de verdad muy extraño que el PNV se alineara con el PP y Vox", añaden al respecto. Preguntada en rueda de prensa por si hay temor a posibles movimientos del PNV, la portavoz socialista Montse Mínguez no quiso "hablar por otros partidos" pero sí que cargó contra Feijóo por "buscar atajos" para llegar a Moncloa. Además Mínguez recordó que en estos momentos hay hasta cuatro ponencias abiertas en el Congreso en las que se están negociando diferentes iniciativas parlamentarias, que se suman a las 64 leyes aprobadas durante esta legislatura, la mayoría con la participación de los jeltzales.PublicidadLos volantazos del PPY, por su parte, las cabezas pensantes del PP echan humo. En las últimas semanas, ven más cerca que nunca el jaque a Sánchez, pero, a la vez, están constatando que ni siquiera en un escenario con José Luis Rodríguez Zapatero imputado y con la UCO habiendo entrado a la sede de Ferraz, cuartel general de los socialistas, consiguen atraer a su lado a dos espacios con los que tradicionalmente habían podido entenderse. El PP necesita a Vox para todo y eso aleja irremediablemente al PNV y a Junts.Y el efecto son volantazos, intentos de golpes de efecto y una búsqueda constante de una rendija, que quizá no exista, para colarse en La Moncloa. El lunes pasado, el portavoz nacional de los populares, Borja Sémper, retaba al PNV a ser "coherente" y poner sus votos al servicio de terminar con la etapa de Sánchez como presidente del Gobierno. En otras palabras, apoyar una moción que solo puede ser con Vox. Pocas horas después, volantazo. Fuentes del PP deslizaban que su estrategia no pasaba por ahí, sino por dejar que el Gobierno se desgastara. En conversación con periodistas, decían que es mejor para ellos que la conversación pública se centre en los escándalos del Gobierno que en el prácticamente seguro fracaso del PP a la hora de conseguir los votos para materializar la moción.Pero, esta semana, otro volantazo. Feijóo vuelve a la casilla de salida. Presión a Junts y, en especial, al PNV: "Tiene que tomar una decisión: vivir de rodillas o vivir con dignidad". La propuesta, con sus matices, es la misma de siempre y la única posible: moción de censura con Vox. Por lo tanto, la reacción del PNV tampoco es distinta: no. Los de Esteban se han acomodado en la tierra de nadie y no parece que vayan a moverse. No apoyan la continuidad de la legislatura, pero tampoco el único mecanismo a su alcance para ponerle punto y final. El porqué, eso sí, hay que irlo a buscar más a Euskadi que a Madrid.