Moción de censura y convocatoria de elecciones inmediata. Es la oferta que puso este lunes el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sobre la mesa para redoblar la presión aún más sobre las formaciones políticas que todavía sostienen al Gobierno de Pedro Sánchez a pesar de que den la legislatura por terminada. El líder de la oposición dio ayer un paso más que hasta ahora no se había producido: expresar de forma explícita su disposición a presentar una moción de censura instrumental para convocar elecciones generales. Y a partir de eso, la pelota está más que nunca en el tejado de, especialmente, PNV y Junts, que son quienes han expresado su voluntad de que Sánchez disuelva las Cortes y convoque los comicios. Hasta ahora, el PP había centrado la atención en el desgaste de los socios por seguir sosteniendo a un Gobierno rodeado de corrupción porque la moción de censura era dar un balón de oxígeno a Sánchez, según consideraban en Génova. Pero este lunes el líder popular fue más allá con su cambio de discurso para evidenciar las contradicciones de los jeltzales y los posconvergentes: "Desde Vox al PNV, pasando por UPN, Coalición Canaria y Junts, somos 184 diputados los que estamos pidiendo elecciones anticipadas", arrancó, para lanzar posteriormente un mensaje directo a todas las formaciones: "Si los que lo dicen son coherentes, podemos buscar una solución". Con esa cifra, las cuentas salen de sobra, pues serían ocho votos más de los necesarios para la mayoría absoluta. La solución es la que ofreció Feijóo para reclamar indirectamente a los socios que se dejen de mucho ruido y pocas nueces: "Decencia y convocatoria de elecciones inmediata". Además, consciente de que la línea roja de ambos partidos nacionalistas es participar junto a Vox en cualquier acción política, el presidente del PP ofreció una vía sin la formación de Santiago Abascal en el Gobierno provisional hasta el momento de acudir a las urnas en el caso de que prosperase la moción. "Para convocar elecciones no necesitamos que Vox esté. Para constituir un Gobierno para activar la convocatoria electoral no se necesita a otro partido", aseguró. Con este movimiento, Feijóo busca poner contra las cuerdas a PNV y Junts, pues recurrir al argumento de Vox ya no les valdría para justificar su respaldo al Ejecutivo de Sánchez. Lo cierto es que ningún representante de dichas formaciones realizó declaraciones a lo largo del día para recoger el guante del presidente popular o no. Lo último que han expresado públicamente y que este sábado volvió a reiterar la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, es la necesidad de que Sánchez convoque elecciones, pero dejó claro que no está negociando ninguna moción de censura con ningún partido político. Para el líder del principal partido de la oposición, las manifestaciones públicas expresadas por miembros del PNV y Junts son "pequeños movimientos" que se están produciendo pero pidió coherencia y que hagan lo que dicen, "que ese movimiento no se quede en una burla", aseguró. Así que hizo un llamamiento "muy claro y transparente" ante una situación que "no da más de sí" según consideró. "Solamente quiero decencia, limpiar las instituciones del Estado de forma inmediata y convocar elecciones", insistió para advertir de que está y estará "muy interesado" y pendiente de la actitud de los socios. Insistió, como llevan haciendo diferentes voces del PP desde hace días, en la necesidad de que los socios tomen una decisión y rechazó su argumento con respecto a Vox. "Ya está muy manido. Prefiero tener discrepancias políticas con un partido que tapar la corrupción. Si quieren ser cómplices buscando estrategias de este tipo, la responsabilidad es suya", zanjó Feijóo. Apoyo de Vox, que mete prisa para presentar la mociónLa única reacción que hubo este lunes a las palabras de Feijóo vino de parte de Vox, quien apoyó de forma rotunda una eventual moción de censura para llamar a los españoles a las urnas y "desalojar" a la "mafia" de Sánchez de la Moncloa. "Si está encaminada a convocar elecciones no dudaríamos en apoyarla", recalcó el vicepresidente del partido, Ignacio Garriga, este lunes en rueda de prensa. "Apoyaríamos cualquier moción de censura que sirva para echar a esta mafia y que no tenga ningún tipo de cesión al separatismo vasco ni catalán", insistió. Esa es la única roja que ponen los de Abascal: que no se negocie a cambio ningún favor para PNV y Junts. No les importa, en cambio, que la moción cuente con el apoyo de los de Carles Puigdemont: "Con Junts no tenemos nada que hablar y nunca hemos tenido interlocución. Otra cosa es la coincidencia en el voto en algo puntual", puntualizó el vicepresidente de la tercera fuerza, remarcando que la prioridad es que haya elecciones cuanto antes.Reclaman una moción meramente "instrumental" que tenga como único propósito convocar elecciones de forma inmediata, para acabar con el mandato de un Pedro Sánchez que ven "acorralado" por la corrupción y al que acusan de "blindarse" en el poder. Es por ello que no muestran preocupación por cuál sería la conformación del Ejecutivo que saliera de esa eventual moción de censura, al entender que su único papel sería la convocatoria de los comicios. "No estamos [pensando] en el Gobierno que pueda salir de esa moción de censura, porque lo único que queremos es desalojar a esta mafia", dijo este lunes Garriga, evitando así exigir la entrada de Vox en ese Ejecutivo transitorio como requisito para contar con su apoyo.Para Vox la presentación de la moción de censura es una maniobra que no puede hacerse esperar. Los de Abascal apremian al PP a dar el paso. Llevan tiempo pidiéndoselo, pero la presión es cada vez mayor. "Si nosotros tuviéramos la posibilidad, ya estaría registrada", aseguró Garriga, que recordó que Vox ya presentó dos mociones fallidas en la legislatura pasada —cuando todavía tenían diputados suficientes para registrar una iniciativa de este tipo— aun sabiendo que no le daban los números para sacarlas adelante. "Era algo más que aritmética parlamentaria, era algo de convicción, de principios, era algo necesario y urgente", remarcó el también secretario general, pidiendo a los populares que actúen ahora de la misma manera que ellos lo hicieron en su momento y no esperen a tener atados los apoyos.Sin embargo, asumiendo que Sánchez no va a convocar elecciones, Feijóo descartó usar la herramienta parlamentaria sin que den los números y tendió así la mano a quienes hace ocho años echaron a Mariano Rajoy de La Moncloa. Consideró que la crisis política abierta tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por la presunta trama de tráfico de influencias y blanqueo de capitales en el marco del rescate de Plus Ultra y la entrada de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en Ferraz por las supuestas cloacas del PSOE, es mucho más grave que la sentencia del caso Gürtel con la que justificaron la decisión de apoyar la moción de Sánchez, por lo que las formaciones deben mover ficha.
El PP busca evidenciar las contradicciones de Junts y PNV al ofrecer una vía sin Vox y las elecciones que ellos mismos reclaman
Alberto Núñez Feijóo da un paso más y ofrece a los socios del Gobierno una moción de censura instrumental para convocar elecciones de forma inmediata.
Feijóo (PP) propone moción de censura para convocar elecciones sin Vox, con apoyo de 184 diputados. La estrategia busca exponer contradicciones de PNV y Junts, que piden elecciones pero niegan participar; Vox presiona para registrarla.











