Las palabras del líder del PNV, Aitor Esteban, exigiendo a Pedro Sánchez que convoque elecciones generales antes de que acabe el año, han colocado al Partido Popular en una posición incómoda. La formación vasca ya ha advertido de que no se sumará a ninguna “ecuación” que incluya a Vox, como necesariamente tendría que ocurrir para que hubiera una mayoría suficiente para desbancar al presidente del Gobierno a través de una moción de censura. Pero la intención de Alberto Núñez Feijóo, como viene repitiendo desde hace meses, siempre ha sido la de registrar una moción de censura que tuviera carácter instrumental en caso de que le dieran los números. Esto es, ser el candidato a la investidura, pero convocar elecciones justo después. Sin embargo, aun con las palabras de Esteban sobre la mesa tras la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, el PP no se plantea contactar con los nacionalistas vascos para explorar ese escenario porque prefieren que Sánchez se siga cociendo en su propio caldo: que avancen las causas judiciales e incluso que se abran las urnas municipales y autonómicas en mayo próximo. Y tratan de devolver la pelota al tejado del PNV. “El Partido Nacionalista Vasco tiene ahora la oportunidad de ser coherente con lo dicho por su presidente”, ha contestado el portavoz del PP, Borja Sémper, este lunes, en rueda de prensa en la sede del partido. “Si el Partido Nacionalista Vasco cree de verdad que alargar esta situación es irresponsable, el PNV debe asumir que seguir sosteniendo esta situación también es irresponsable. Las palabras solo no valen. No vale con declaraciones, hay que dar pasos”, ha añadido Sémper tras la reunión del comité ejecutivo. El Partido Popular no concreta a qué pasos tendría que dar la formación de Esteban para ser “coherente”. La Moncloa ya ha contestado que respeta su opinión, pero que no habrá adelanto, y el PNV por sí mismo no puede plantear una moción de censura porque no tiene los diputados suficientes. Tampoco Junts ni Vox. Y los de Feijóo no la registrarán por ahora ni se moverán motu propio para explicar cara a cara al PNV que su intención era la de que la moción tuviera carácter instrumental, no gobernar con Vox. “La moción de censura no la haría para gobernar con Junts y con el PNV, la plantearía para convocar elecciones. Y no haría como Sánchez, las convocaría. Yo no tengo ningún inconveniente en pactar una fecha para la convocatoria electoral porque estamos ante un supuesto clarísimo de convocatoria electoral”, dijo Feijóo en una entrevista en Servimedia en Semana Santa. Pero la estrategia, pese a la imputación de Zapatero, no será la de sondear al PNV ni a Junts para esa vía, aseguran ahora. “Vamos a hacer lo que consideremos que es más responsable. Que nadie espere que el Partido haga cosas extravagantes”, ha insistido Sémper. No se moverán aun cuando el PP sostiene que “España necesita un saneamiento integral de las instituciones del Estado” y que “este saneamiento no puede esperar más”. “Esto no es un episodio más. No lo es para el PSOE, no lo es para el Gobierno y no lo es para España”, ha afirmado Sémper después de un fin de semana en el que se ha desvelado un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional. “Los presuntos delitos que la UDEF atribuye son los de un expresidente del Gobierno que necesitó al actual Consejo de Ministros para delinquir”, ha remachado, extendiendo la responsabilidad por rescate de la aerolínea de Plus Ultra nuevamente al Gobierno.“Si quieren, que nos llamen”Así, y para no desviar el “foco” de los casos judiciales que rodean a Sánchez —que además de la declaración de Zapatero el martes 2, tiene pendiente la de su hermano en pocos días—, Génova sigue manteniendo que no presentará una moción de censura, aunque deja la puerta abierta. “Esa es una herramienta a la que no hemos renunciado nunca ni vamos a renunciar”, ha asegurado Sémper. En privado, fuentes de Génova agregan: “Esto acaba de empezar. “Poneos cómodos y disfrutad del viaje”. Y retan al PNV mover ficha. “Si quieren, que nos llamen”, lanzan en el gabinete de Feijóo. Desde el otro lado, el PNV se ha pronunciado este lunes por boca de su portavoz en el Parlamento Vasco, Joseba Díez Antxustegi. “Una cosa es ser muy crítico con Sánchez y otra cosa, muy diferente, es hablar de una moción de censura o de impulsar otras hipótesis. Eso no va a pasar”, ha señalado el diputado. Mientras aguardan, el PP ha registrado esta semana en el Senado una moción —una votación sin efecto concreto, pero que supone un pronunciamiento político expreso— con la que pretenden que los socios se “distancien” del Gobierno. La moción pretende “reprobar la conducta del Gobierno ante los casos de corrupción que le afectan y le insta a asumir responsabilidades políticas por los mismos”. Entre dichas responsabilidades, el documento incluye este punto final: “Instar al Gobierno a actuar conforme a las reglas democráticas a las que está obligado y, por tanto, a asumir sus responsabilidades políticas poniendo fin, mediante los procedimientos previstos en la Constitución, a la actual situación de bloqueo y permitiendo así la formación de un nuevo Gobierno que cuente con el respaldo de una mayoría social y parlamentaria”. La moción será aprobada porque el PP cuenta con mayoría absoluta en el Senado, pero está por ver en qué sentido se pronuncian los socios. “Tan culpables son quienes hacen como quienes miran para otro lado, los socios de Sánchez son culpables por omisión porque están respaldando la corrupción”, ha dicho Sémper al respecto.