Juanma Moreno llega a su tercer debate de investidura, este lunes y martes en el Parlamento andaluz, sin tener aún los votos necesarios de Vox para repetir como presidente.

El candidato popular, que se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta en las elecciones del 17 de mayo, podía haber dilatado sine die los plazos para negociar con la ultraderecha, pues ni el Estatuto de Autonomía ni el reglamento de la Cámara imponen un plazo al presidente del Parlamento, el popular Jesús Aguirre, para convocar el Pleno de investidura.

Sin embargo, Moreno le pidió a Aguirre que lo convocase “cuanto antes” y éste, con disciplina de partido, lo hizo en cuanto terminó la ronda de contactos con los candidatos de los cinco partidos con representación.

Esta semana, por tanto, Moreno se somete a dos votaciones de investidura, la primera el martes (que requiere mayoría absoluta), y la segunda el jueves (con mayoría simple) y, si ambas fracasan, se activa la cuenta atrás para repetir las elecciones. Este segundo escenario es altamente improbable. De hecho, la activación acelerada del proceso de investidura sugiere que la negociación entre el PP y la ultraderecha está “muy avanzada”, indican fuentes populares, que tenían claro que Andalucía, con un presupuesto de 55.000 millones de euros para 8,5 millones de habitantes, “no puede permitirse estar sin gobierno seis meses, como le ocurrió a Extremadura”.