El presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, afronta este martes el segundo día de la sesión de investidura y con la certeza, de acuerdo con lo que el lunes aseguraron distintos representantes de Vox, de que no conseguirá los apoyos suficientes ―dos votos a favor― para conseguir revalidar su cargo por tercera vez y en el primer intento. Moreno necesita mayoría absoluta —55 de los 109 escaños de la Cámara andaluza— para salir investido esta tarde. Tras su discurso del lunes, Vox, el partido del que depende su reelección, dejó claro que no sería en esta primera votación, dejando en el aire la posibilidad de apoyarlo el jueves, donde el líder popular necesitaría solo mayoría simple ―más síes que noes―. En estas últimas horas no se ha avanzado en el acuerdo. “Seguimos igual, seguimos hablando”, ha dicho el barón popular antes de entrar en el salón de plenos. El portavoz ultra, Manuel Gavira, ha ido en la misma dirección: “Estamos trabajando mucho, hablando de medidas para buscar un buen acuerdo”. En su alocución, el barón andaluz obvió la inmigración y la prioridad nacional, una de las líneas rojas de los ultras para cerrar un acuerdo, y apenas hizo alusión a las políticas de igualdad o al cambio climático ―al que sí se ha referido en anteriores debates de investidura―, otros dos temas que forman parte de la batalla sociocultural de la extrema derecha. Sí utilizó una terminología propia de Vox, “desregulación”, para referirse a la necesidad de avanzar en lo que, en estos ocho años, el PP había denominado “simplificación administrativa”, lo que se ha considerado el mayor guiño a los de Santiago Abascal de su intervención. El dirigente popular incidió en que dirigirá un gobierno abonado a “la moderación, el diálogo y la cercanía”, para tratar de ahuyentar las críticas por parte de la oposición de izquierdas sobre las cesiones que deberá hacer a la extrema derecha a cambio de su investidura. “Mi carácter y mis valores son sólidos y no cambiarán por coyunturas políticas”, dijo. Este martes se pondrán a prueba en las réplicas tras las intervenciones de los grupos políticos, que subirán a la tribuna por orden de menor a mayor número de sufragios ―Por Andalucía, Adelante Andalucía, Vox, PSOE y PP― y tendrán un máximo de 30 minutos y otros 10 para responder a Moreno, que podrá cerrar cada turno de intervención. Por la tarde tendrá lugar la votación.
Moreno responde a los grupos de la oposición con el no de Vox a su investidura
Los ultras, de quienes depende la presidencia de la Junta del líder popular, aseguraron el lunes que no darán su apoyo en la votación de esta tarde











