El presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, se enfrenta este lunes a su tercer debate de investidura sin haber cerrado un acuerdo con Vox, la única fuerza con la que ha negociado desde las elecciones del 17 de mayo. Moreno ha afirmado que afronta el debate con “sentido común” y que pondrá “el interés de los andaluces por encima de todo”. El PP de Moreno no revalidó la mayoría absoluta de la anterior legislatura y consiguió el 41,6% de los votos, que se traducen en 53 escaños, a dos de los 55 de la mayoría que le permitiría gobernar en solitario y sin apoyos. El PSOE registró su peor resultado en unos comicios andaluces y se quedó con 28 diputados autonómicos. La tercera fuerza del Parlamento andaluz es Vox, que consiguió 15 escaños, uno más que en 2022. El presidente en funciones de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha lanzado su primer guiño a Vox en su discurso al asegurar que profundizará en reformas como la fiscal “o la desregulación”, un término introducido por Vox en sus acuerdos de coalición en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Moreno aún no ha cerrado un acuerdo con el partido ultra. En sus primeros compases, el candidato del PP a la reelección ha sacado el espantajo de la repetición electoral si dos meses desde la primera votación no resulta elegido. “No pongo en marcha la cuenta atrás para la repetición electoral, pero se necesitan solo dos votos en la primera votación o cuatro abstenciones” en las sucesivas. Moreno ha subrayado que el 17 de mayo obtuvo una “victoria clara, pero nos hacen falta dos escaños”. El popular ha reconocido que Vox “es la única fuerza que se ha mostrado dispuesta a negociar con el PP”. Ambos partidos, ha dicho, deben ser “inteligentes y generosos”, “se trata de saber ceder y escuchar”.Tras el discurso del candidato, se cerrará la sesión y se reanudará este martes a las 10.00 con la réplica de los grupos parlamentarios de mayor a menor representación. Las palabras del portavoz de Vox servirán como termómetro de lo que votará la formación ultra, siempre y cuando no anuncie antes el eventual pacto con el PP. De este posible acuerdo no ha trascendido nada desde que se iniciaran las conversaciones el 9 de junio. “No contamos nada porque no hay nada que contar”, se excusan los interlocutores del PP y Vox. Los principales interrogantes son si Moreno incluirá a Vox en su equipo, después de basar toda la campaña en lanzar mensajes contra la presencia de los ultras en la mesa del Consejo de Gobierno –“Hay que elegir entre estabilidad o lío”, decía–, y si asumirá el postulado ultra de la “prioridad nacional” (la discriminación de los extranjeros respecto a los nacionales en el acceso a ayudas y servicios públicos), una de las exigencias de Vox que se han incluido en los acuerdos firmados en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Moreno, ante la sesión de investidura: “Hay que poner el interés de los andaluces por encima de todo”
El líder del PP presenta su programa de gobierno en la primera jornada de la sesión de investidura












