En 1889, el mismo año en que se fundaba el Fútbol Club Barcelona y la ciudad acogía el espectáculo del legendario explorador Buffalo Bill, en la esquina de Gran Via con Borrell abrió el Bar Alegría (Comte Borrell, 133). Durante mucho tiempo, en su barra se servían vino, cerveza y algunos aguardientes. María Domènech, nieta del fundador nacida en el altillo del local, contaba que tras años de insistencia, los clientes lograron que hubiera también algo de comida. Así llegó el fricandó de ternera, al que irían añadiendo otros platos, como preámbulo del menú del día, que se hizo esperar hasta 1925.La fórmula no la recuperó Tomás Abellán cuando se quedó este negocio antes de la pandemia, pero sí lo acaba de hacer en su segundo Bar Alegría (Torrent de l’ Olla 77), que abrió el pasado febrero. Y lo ofrece por 22,50 euros de lunes a viernes al mediodía. Tanto este segundo local, que antes albergó el Can Tosca, como el primer Bar Alegría, llegaron a sus manos de forma impulsiva. El primero, cuando en 2019 acababa de firmar para quedarse el histórico bar de Borrell junto a su padre, el chef Carles Abellán y el restaurador y amigo de ambos, Max Colombo. “A los pocos días de la firma se lo pensaron mejor y decidieron venderme sus acciones y que me quedara yo al frente”. El segundo arrebato lo protagonizó él: “Una amiga me habló del cierre de Can Tosca; cogí la moto y me acerqué, y hubo un flechazo con el local y con sus inquilinas, que estuvieron encantadas de traspasármelo. A los pocos minutos de habernos conocido ya nos habíamos dado la mano y el trato estaba cerrado”.23 - 06 - 2026 / Barcelona / Bar Alegria de Tomas Abellán / Foto: Llibert Teixidó Tartar de tomàquetLlibert Teixidó / Propias23 - 06 - 2026 / Barcelona / Bar Alegria de Tomas Abellán / Foto: Llibert Teixidó Ensaladilla rusa amb gambeta de platja al ajilloLlibert Teixidó / Propias23 - 06 - 2026 / Barcelona / Bar Alegria de Tomas Abellán / Foto: Llibert Teixidó Calamar de platja amb pill-pill amb maionesa de la seva tintaLlibert Teixidó / PropiasLa tosta con anchoas, los boquerones marinados, o ‘el bikini de mi infancia’ en una carta sin estridenciasAunque la idea era conservar buena parte del interior, finalmente la reforma fue completa y con la excepción de la barra, casi todo es nuevo, y mantiene la atmósfera retro que logró el escenógrafo Ramón de los Heros, que ya hizo un trabajo impecable en el primer Bar Alegría. La mayoría de los platos que sirven en Gràcia, donde cocina Pedro Valle y Oriol Bosch dirige la sala, también son los mismos que en el Eixample, donde desde el inicio la minúscula cocina marcó lo que se podía hacer y lo que no. Entonces Tomás Abellán nos decía que no se planteaba sorprender con elaboraciones rompedores, sino mantener el alma de un bar con 130 años de recorrido, que no era poco.Con el tiempo, este restaurador que también regenta el Casa Luz, va perfilando más esa cocina que le gusta y que le sienta bien -”busco que haya presencia vegetal y evito los fritos o los guiso pesados”, y ha ido componiendo una carta propia. “No soy cocinero pero ejerzo como tal y elaboro lo que se comerá, consultando cuando algún proceso se me escapa”. Asegura que su maestro ha sido el padre, con el que siempre ha frecuentado “esos bares sencillos y muy auténticos que a él le encantan”. Aunque reconoce que hasta hace poco no era tan consciente como lo es ahora, asegura:“De él he aprendido todo lo que sé. Y me ha inculcado el empeño en poner el listón alto, tanto en el producto como en las preparaciones, en el servicio y en todo, incluso en los materiales que elijo para cada uno de los establecimientos”.En la carta, la gilda, la tostada de anchoa con mantequilla ahumada de Rooftop Smokehouse, el boquerón maridado en la casa, el paté de campaña también hecho por ellos, el tartar de tomate que el comensal se sirve como un taco en hojas de capuchina, la ensaladilla con gambitas de la Barceloneta al ajillo, buenísima; el replicado bikini trufado que creó su padre y que enuncia como “el bikini de mi infancia” o el calamar a la plancha con mayonesa de su tinta. Son platos apetitosos, sin estridencias, que acompaña una interesante carta de vinos de poca intervención. En el altillo ha habilitado una mesa de billar que usa para dar de comer a un pequeño grupo cubierta con un tablero.Bar Alegría (Gràcia)Tipo de comidaDirecciónTorrent de l'olla, 77930 326 720www.baralegriarestaurante.comPeriodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la inmersión social y laboral de jóvenes en riesgo de exclusión a través de la restauración.