Antes de hablar sobre el tema de la Justicia en España quiero dedicar unas palabras de afecto y solidaridad al pueblo de Venezuela, el cual además de los problemas endémicos que ha padecido y sigue padeciendo, la Madre Tierra ha decidido castigarla con estos movimientos sísmicos. Es un toque de atención a la especie humana, que se cree tan poderosa, y, sin embargo, es impotente ante la Naturaleza.
Sobre el tema de la justicia en España en este mismo medio he escrito numerosos artículos, probablemente al que más tiempo he dedicado. Las razones son, porque considero que uno de los problemas de nuestra democracia es la actuación de nuestra Justicia. La politización de la Justicia, pero una politización claramente sesgada hacia determinadas opciones políticas, como expondré más adelante.
En tiempos de la Guerra de la Independencia, mientras los españoles estaban luchando a muerte con el ejército francés invasor, la actuación de Fernando VII fue vergonzosa. El 2 de abril de 1808 publicó un decreto condenando la malignidad de quienes pretendían crear malestar a los franceses. Esto es delito de “alta traición"
Nuestra democracia está aquejada de muchos males. Uno de los más graves es la judicialización de la política. Wendy Brown en el artículo Ahora todos somos demócratas, habla de desdemocratización en la política actual, y una de las causas es que cada vez más se judicializan asuntos políticos, y que además los jueces emiten sentencias en un lenguaje complejo e incomprensible para la mayoría de los ciudadanos. Si fuera más asequible para le gente común, perderían parte de su prestigio. A su vez, los tribunales han pasado de decir qué es lo que está prohibido a decir lo que ha de hacerse; han pasado de ejercer una función limitativa a otra legislativa, usurpando tareas propias de la política democrática.













