En noviembre de 2022 un hallazgo en el poblado vascón de Irulegi, situado en el Valle de Aranguren, en Navarra, revolucionó las investigaciones sobre el origen del euskera. La ya famosa 'Mano de Irulegi', una pieza de bronce datada en el siglo I a.C. con una inscripción muy similar a “zorioneko”, afortunado en esta lengua, fue encontrada entre los restos de una antigua vivienda de este yacimiento. Cuatro años después, en esa misma casa, se ha dado con los restos de una vasija con una inscripción, 'abar', que para los expertos podría tratarse del primer registro de un número en lengua vascónica por su parecido a “hamar”, diez en euskera.
Han sido los investigadores de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que llevan trabajando en las excavaciones del poblado de Irulegi desde 2017, los que encontraron esta pieza, que está partida en dos fragmentos y corresponde al borde de un recipiente de almacenaje fabricado in situ o en las inmediaciones del poblado. Desde el inicio de las excavaciones en Irulegi han sido numerosos los objetos y restos materiales encontrados que están permitiendo conocer más datos sobre la población vascona y sus relaciones con otros pueblos del entorno.
El descubrimiento ha sido presentado este jueves por el director del yacimiento de Irulegi, el arqueólogo Mattin Aiestaran, y el experto en epigrafía Javier Velaza Frías, que es catedrático de la Universidad de Barcelona. Han estado acompañados por los alcaldes de Pamplona, Joseba Asiron, y del Valle de Aranguren, Manolo Romero.














