0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLos arqueólogos han encontrado una cabeza femenina de cerámica que formaba parte de un vaso ritual en una casa griega de Empúries. El recipiente servía para contener y derramar pequeñas cantidades de líquido, como aceite o vino. El fragmento de cerámica, que puede ser la cabeza de una sirena, data del siglo VI antes de Cristo. Es decir, de los inicios de la Neápolis, la ciudad griega. Ha aparecido en una casa del antiguo barrio portuario, donde se excava desde el 2018. El arqueólogo de Empúries Pere Castanyer dice que el hallazgo es “singular” porque es la primera vez que en el yacimiento se encuentra una de esas vasijas -conocidas como askoi- decorada con esta figura mitológica. Este año, los arqueólogos han descubierto también que la trama de las calles en el barrio pervivió todos los siglos de existencia de la Neápolis.Las excavaciones de este verano se han realizado en el marco del 80º Curso de Arqueología de Empúries, donde han tomado parte una treintena de estudiantes catalanes, de diversas partes del Estado y también internacionales. Dirigidos por los arqueólogos del yacimiento, la campaña se ha focalizado en el antiguo barrio portuario, situado en el norte de la antigua colonia griega.Excavadas una decena de casasAquí se han excavado una decena de casas, que se encuentran en el promontorio que en la antigüedad descendía hasta encontrar la playa natural donde estaba el puerto griego de Empúries. Los vestigios de estas viviendas abarcan toda la cronología de la ciudad griega (desde el 540 a. C. hasta el siglo I d. C.).Los arqueólogos han ido retirando las capas de tierra que recubrían los muros, hechos con piedra o bien con adobes, y poco a poco han ido reculando hasta llegar a los niveles fundacionales de la Neápolis. La cabeza femenina de cerámica ha aparecido en una de estas casas primigenias, que se articulaba en torno a un patio central desde donde se accedía a las diferentes estancias.El arqueólogo Pere Castanyer explica que, por ejemplo, en esta vivienda se ha podido identificar totalmente la cocina. Porque, entre otros, se han localizado restos de un fogón y también fragmentos de ánforas -una de ellas etrusca- que servían para guardar alimentos o vino.Ha sido aquí donde, entre el conjunto de alfarerías, se ha desenterrado esta pieza singular. Es un rostro femenino, de rasgos arcaicos, que aún conserva parte de la pintura (se distinguen claramente sus cejas y ojos). La cabeza podría tener rostro de sirena, una figura mitológica que en el mundo griego se representaba con el cuerpo de un ave y la cabeza de una mujer.Castanyer afirma que la cabeza decoraría un askos , un recipiente de cerámica que imitaba la forma de una bota de vino hecha con piel -de ahí, toma su nombre- y que los griegos utilizaban para guardar aceite o también otros líquidos, como vino o miel.