Cuando desaparecen los pastores, el monte acumula más hierba seca, matorrales y ramas que pueden servir de combustible para un incendio. Los animales que pastan ayudan a reducir esa vegetación al alimentarse de ella durante gran parte del año, especialmente antes de la llegada del verano.

Cuando suben las temperaturas, esa labor cobra más importancia porque hay menos material disponible para que el fuego se propague. Un terreno con menos vegetación acumulada dificulta el avance de las llamas y puede reducir la intensidad de un incendio. Por eso, el pastoreo también actúa como una herramienta de prevención que contribuye al cuidado y mantenimiento del paisaje.

Los animales reducen el riesgo de que avance el fuego

Nueve bisontes europeos pastan desde principios de año en El Recuenco, un municipio de Guadalajara situado en el Alto Tajo, dentro de un proyecto piloto que prueba si estos grandes herbívoros pueden ayudar a prevenir incendios al consumir combustible vegetal.

Según Infobae, la iniciativa la desarrolla Rewilding Spain con la colaboración de la Universidad de Manchester, la Universidad del País Vasco y el centro ECONOVA. La manada, formada por cinco hembras y cuatro machos, vive en régimen de semilibertad en 400 hectáreas de monte público y permanece monitorizada de forma permanente.