Cuando los cerca de 50 vecinos de El Recuenco escucharon por primera vez el plan de su alcalde de traer una manada de bisontes europeos al municipio muchos lo acogieron con escepticismo y otros tantos, con preocupación. "A la gente, lo que más le preocupaba era el tema de la seguridad, de cómo de compatible o incompatible podía llegar a ser con otras actividades en el monte: 'Ya no voy a poder ir a coger setas, por ejemplo, o no voy a poder ir a cortar leña'. Pues esas cosas", declara Enrique Collada, el joven alcalde de 29 años de esta localidad ubicada en la zona del Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara.Oriundo de Alcalá de Henares, Collada se mudó al pueblo de su familia paterna abandonando su trabajo como consultor y se hizo cargo de la Alcaldía en 2023, con tan solo 26 años. Desde entonces, el pueblo ha conseguido atraer población joven y hasta sueña con tener su propia escuela. Desde enero, además, cuenta con nueve bisontes europeos viviendo y pastando en el monte público de la localidad."Hicimos mucho trabajo de sensibilización, explicamos cómo mejoraría el monte y que ellos podrían seguir utilizándolo, pero siempre queda la incertidumbre de un animal desconocido para prácticamente todos, incluido yo, que no había visto ninguno hasta entonces", cuenta el alcalde, que tan solo cuatro meses después de la llegada de los bisontes describe una situación radicalmente distinta. "Ahora ya está esa parte de presumir de pueblo, de orgullo de decir: 'Oye, pues en mi pueblo tenemos esto'. Y luego, bueno, en Semana Santa fue una locura la cantidad de visitantes de fuera que vinieron a verlos".La pequeña manada de bisontes europeos (Bison bonasus), el mamífero terrestre de mayor tamaño del continente, ha llegado de la mano de la ONG Rewilding Spain. Esta fundación sin ánimo de lucro fundada en 2020 y asociada a una matriz europea aboga por la renaturalización y la recuperación de la naturaleza y la fauna salvaje en España."Restaurar la naturaleza es devolver piezas que están faltando en los ecosistemas para que puedan funcionar en equilibrio y manejarse por sí mismos", explica, junto a la manada de bisontes que pace en los montes de El Recuenco, Lidia Valverde, responsable de comunicación de Rewilding Spain. Además del proyecto en El Recuenco, esta ONG también está trabajando en la zona con otras manadas de caballos salvajes y tauros, una raza bovina criada y utilizada con fines de conservación y que se asemeja al extinto uro."La ganadería tradicional en extensivo estuvo sustituyendo el papel que estos animales hacían cuando existían de manera salvaje en la Península hace miles de años hasta que desaparecieron y fueron sustituidos por especies domésticas", explica Valverde. "Estas especies domésticas cumplían ese nicho ecológico, pero con la desaparición de estas actividades tradicionales, queda ese hueco. Falta esa pieza en el ecosistema, que aporta equilibrio".Ese equilibrio, creen los científicos que integran el equipo de Rewilding Spain, pueden recuperarlo especies como el bisonte europeo, limpiando el campo para evitar incendios, mejorando la biodiversidad y, de paso, generando nuevas oportunidades socioeconómicas en municipios afectados por la despoblación. El gran reto es determinar si estos animales son capaces de sobrevivir de manera autónoma en este entorno y eso es, precisamente, lo que se quiere investigar con el proyecto de El Recuenco.Una manada matriarcal íbero-polacaEl pastor Darío Castillo mira al móvil, localiza a la manada en un mapa y señala con la mano: "Es por esta salida". El monte público de El Recuenco está rodeado por un vallado con varias entradas por las que puede acceder quien quiera retirando una sencilla verja electrificada. En la entrada, un cartel advierte de que dentro hay bisontes en libertad, que se mantenga una distancia de 100 metros, que no se les alimente y se lleve a los perros atados."Son animales con una gran envergadura, pero no son agresivos. No es un depredador. Nosotros, por lo general, intentamos mantener una distancia, no estar tan cerca, dado que el proyecto es que estén lo más natural y lo más salvaje posible y que la incidencia de nosotros sea lo más limitada. Aunque estamos en constante presencia con ellos para poder chequear su estado de salud y bienestar, no nos acercamos, nunca los tocamos en absoluto", explica Castillo, que es uno de los dos técnicos de pastoreo natural que monitorizan diariamente la manada.Castillo llegó de su Venezuela natal junto a su mujer hace un año y se incorporó al equipo de Rewilding Spain a comienzos de 2026. Desde entonces, su rutina consiste en geolocalizar los movimientos de la manada de bisontes, ir a comprobar que todos están bien y chequear el vallado del recinto. Toda esa información es empleada posteriormente por los científicos de la fundación en el desarrollo de su estudio."La batuta, por así decirlo, la lleva una hembra que se llama Polakra", explica Castillo. "Es el individuo con mayor edad y de peso es el segundo, el primero es el macho, y se logra evidenciar su liderazgo en que es quien marca el rumbo de dónde van los demás, es quien va hacia adelante o quien va hacia atrás".El de El Recuenco es el último de la media docena de proyectos que se han ido creando en la última década repartidos por distintos puntos de la geografía española -los más relevantes, en Palencia, Ciudad Real, Jaén, Córdoba y Segovia- en los que se han introducido bisontes europeos con objetivos híbridos como la conservación, el turismo o la gestión del monte. Los ejemplares que llegaron a El Recuenco provenían de una finca de El Espinar, Segovia. Los más jóvenes nacieron ya en suelo ibérico y los más mayores, incluida la matriarca del grupo, Polakra, vienen de Polonia, el país que alberga la mayor población de estos animales en libertad.La controversia científicaA pesar de su claro parecido con los bisontes representados en pinturas rupestres paleolíticas como las archiconocidas de la cueva de Altamira, el bisonte europeo no es la misma especie que aquellos bóvidos que campaban por la península ibérica en plena Edad del Hielo, los bisontes esteparios. La introducción de esta otra especie originaria del este de Europa, de menor tamaño y cornamenta que el estepario, está siendo cuestionada por algunos científicos que la consideran inviable en el clima actual de la meseta ibérica, a pesar de tener un pelaje menos denso y una mejor adaptación a los climas templados que aquella."Nos parece que el clima español es actual es totalmente inadecuado y más aún en un proceso de cambio climático que sería cada vez más adverso para el bisonte. El óptimo para los bisontes es de -5 grados centígrados y en España no existen prácticamente lugares que reúnan esas condiciones climáticas salvo en por encima de los 2.000 metros", defiende Carlos Nores, profesor jubilado de Zoología de la Universidad de Oviedo y uno de los 40 autores del artículo publicado en 2024 en la revista Conservation Science and Practice en el que se cuestionaba la introducción del bisonte europeo en España."La tasa de mortalidad de todos los bisontes que se han introducido en España desde 2010 ha superado ampliamente a la tasa de natalidad, incluso con cuidados veterinarios. Eso quiere decir que si los soltásemos, la población disminuiría hasta hasta su extinción, por razones naturales", declara el zoólogo, que defiende también que las especies autóctonas como el ganado vacuno y caballar o el ciervo rojo cumplen mejor la función de desbrozar el monte que los bisontes. "Más valdría proteger y repoblar con venados si lo que se quiere es eso".De vuelta a El Recuenco, Lidia Valverde, de Rewilding Spain no cree que el hecho de que se trate de una especie distinta a la que un día habitó la Península sea razón para desestimar el proyecto y pone el foco en los efectos positivos sobre el ecosistema. "La renaturalización pone el foco en el rol ecológico de la especie, no en la especie en sí. A nosotros nos importa cuando trabajamos en esta restauración de cadenas tróficas que los animales que vienen puedan hacer la función ecológica que se necesita y lo que hemos puesto en marcha aquí es precisamente un estudio para generar conocimiento sobre cuál puede ser el papel del bisonte europeo, más allá de polémicas".Para la ONG responsable del proyecto, la viabilidad de la especie ha quedado demostrada en otros proyectos similares en distintos puntos de España con una climatología muy diversa y Valverde subraya que, El Recuenco y el Alto Tajo en general es una zona con una altitud media de 1.200 metros y con temperaturas suaves en verano. "Hay una monitorización constante, por supuesto, y somos responsables del bienestar de estos animales en el caso de que hiciera falta intervenir de alguna manera".Un sueño hecho realidadFuera del debate científico, el proyecto se está convirtiendo en una oportunidad para generar un pequeño foco de actividad económica en una zona considerada un desierto demográfico. Además, los bisontes se están viendo en El Recuenco como una solución interesante para paliar uno de las mayores preocupaciones de los últimos años: los incendios forestales estivales alimentados por un monte que nadie desbroza ya en invierno."Cuidar el monte para mí y la corporación municipal es lo principal. Tenemos un polvorín para los incendios, esto está abandonado y tenemos que buscar las vías de gestionarlo, aunque tengamos que ser un poquito más innovadores y salirnos del tiesto", explica Enrique Collada, el alcalde de El Recuenco. "Pero luego también, si se generan otras oportunidades, va más gente al bar, va más gente a la tienda, hay gente que puede ganarse un dinerillo enseñando a los bisontes y haciendo de guía, pues fenomenal. Es lo que necesitamos aquí, actividades económicas".Cualquier foco económico, por pequeño que sea, supone una gran oportunidad para pueblos como El Recuenco, también para atraer población joven, el bien más preciado en zonas rurales del interior como el Alto Tajo. Darío Castillo se mudó al pueblo hace unos meses con su mujer, que es médico y acaba de recibir la homologación de su título recientemente. Dos habitantes más para un pueblo y un nuevo proyecto de vida ligado a este territorio."Para mí esto es como un sueño, es algo fantástico. Realmente no es solamente que que el entorno es muy agradable y es muy tranquilo, sino que la visión de la empresa, su importancia principal es el bienestar de los animales. Vengo de la ganadería donde el hito número uno es la rentabilidad de la empresa. Acá el hito número uno es el bienestar de los animales", declara el pastor, que entre frase y frase echa un ojo a los bisontes que se acercan curiosos a investigar a los visitantes. "En estos espacios es muy complicado conseguir empleo y poder compartir este tipo de experiencias en un sitio así no tiene precio".Si quieres contactar con
Guadalajara se convierte en tierra de bisontes: "Ahora los del pueblo pueden ganarse un dinerillo haciendo de guía"
La pequeña localidad de El Recuenco (Guadalajara) aloja una manada de nueve bisontes europeos desde enero, un proyecto científico que busca comprobar la viabilidad de esta especie en el clima de la península ibérica con el fin de que puedan acabar viviendo de manera salvaje.







