Bilbao (EFE).- El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha puesto en marcha un proyecto piloto que permite identificar y registrar de manera automática las vacunas que se administran.
Evitaría situaciones como la sucedida a finales del pasado año cuando más de 250 pacientes, la mayoría bebés, recibieron sueros caducados.
La investigación que se desarrolló una vez conocidos los hechos determinó la existencia de fallos sistémicos dentro de la cadena de suministro en cuestiones como caducidad, trazabilidad o falta de alertas.
La herramienta ahora implantada por Osakidetza -denominada eTxertoa- permite al profesional sanitario escanear el lote y fecha de caducidad de cada dosis.
Se evitan anotaciones manuales y emitiendo alertas en caso de existir alguna irregularidad.









