La Fiscalía abre una investigación por la administración de 103 dosis con la fecha de validez vencida, en su gran mayoría a bebés

El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, ha revelado este jueves que el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha abierto una “profunda investigación” interna para tratar de esclarecer si, además de 103 dosis caducadas de la vacuna hexavalente (que inmuniza frente a la difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B), se han podido administrar al menos otros dos tipos de vacunas fuera de la fecha de validez a 78 pacientes. Se trata de la vacuna tetravalente (que se usa como refuerzo para la difteria, tétanos, tosferina y poliomelitis), que se habría inyectado a 49 personas, y la triple vírica (sarampión, rubeola y paperas), que habrían recibido otras 29. “Estamos ante una situación desconocida”, ha manifestado el consejero sanitario, quien ha remarcado que la sanidad pública está actuando “con total celeridad” y está analizando esta incidencia “caso a caso”.

Estos nuevos datos, revelados en rueda de prensa, llegan el mismo día que la Fiscalía Superior del País Vasco ha incoado diligencias de investigación sobre la administración de vacunas caducadas por parte de Osakidetza. Según han informado fuentes de la Fiscalía, la investigación pretende acreditar la existencia o no de un delito contra la salud pública después de que Osakidetza haya reconocido que las dosis de vacunas caducadas. El titular de Salud ha asegurado que la Fiscalía no se ha puesto en contacto con su departamento, aunque se ha mostrado dispuesto a “colaborar” con el ministerio público: “Estamos a su disposición”, ha dicho.