Las dosis no suponen un riesgo para la salud de los afectados, aunque estos deberán recibir un nuevo pinchazo para garantizar que han sido debidamente inmunizados

El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza ha administrado vacunas caducadas “recientemente” a 253 personas, casi todos ellos bebés. El caso ha sido denunciado este martes por EH Bildu, que ha registrado una iniciativa parlamentaria dirigida al consejero de Salud, Alberto Martínez, en la que informaba de que se habían administrado vacunas caducadas a “decenas de niños”. La consejería ha reaccionado con una nota informativa en la que traslada un mensaje de tranquilidad a las familias porque, según la autoridad sanitaria, la vacuna recibida no va a provocar “ningún tipo de afección en la salud ni efecto adverso” en quienes la han recibido.

Osakidetza ha confirmado los hechos y ha explicado que se trata de dosis de la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B) “pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente”.

El Gobierno vasco insiste que el error no tendrá efectos negativos en la salud de las prsonas inoculadas, algo que confirma Fernando Moraga-Llop, pediatra y vocal de la Asociación Española de Vacunología. “Una dosis caducada recientemente no supone un problema de seguridad para el paciente, no existe un mayor riesgo de efectos adversos. Pero sí puede afectar a la eficacia, ya que no podemos estar seguros de que el bebé que la ha recibido esté convenientemente inmunizado”, asegura.