Actualizado Lunes,
junio
22:48A la misma hora que se produc�a la primera sentencia firme contra la corrupci�n de miembros del partido en el poder, el presidente del Gobierno, Pedro S�nchez, se refugi� junto a nada menos que once de sus ministros en un acto en el Teatro Real para celebrar un supuesto ��xito rotundo del Plan de Recuperaci�n�.Su vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, incluy� entre los �xitos �un aumento de la inversi�n extranjera productiva en nuestro pa�s de un 22,6% respecto al primer trimestre del a�o pasado�. Normalmente no se suele poner el foco en datos trimestrales, pero ya que les dio relevancia el vicepresidente, hay que profundizar y lo primero que aflora es que Cuerpo se refiri�, sin precisarlo, al dato de �inversi�n bruta�. Son 6.656 millones en este per�odo, pero con el matiz crucial de que, al mismo tiempo, los extranjeros han desinvertido 3.838,52 millones, un 85% m�s.El resultado es que la inversi�n extranjera neta en Espa�a, la m�s importante a largo plazo, ha ca�do en realidad lamentablemente un 16,83% en los tres primeros meses del a�o, pese a que a�n contin�a, aunque en la recta final, el im�n de los fondos europeos. Y, lo que es m�s inquietante, buena parte de la ca�da se explica por el desplome del primer inversor extranjero tradicional en Espa�a: Estados Unidos.En plena tensi�n en las relaciones entre el equipo de Donald Trump y el de S�nchez, la inversi�n neta estadounidense ha ca�do "un 719,48%", seg�n los datos del Ministerio. La �bruta� ha crecido un 60%, pero las empresas de EEUU han desinvertido mucho m�s que lo que traen de inversi�n nueva. De ah� el derrumbe al pasar de una cifra ligeramente positiva entre enero y marzo del pasado a�o a la muy negativa en el actual.Seg�n los datos oficiales del Ministerio, esta desinversi�n estadounidense lleg� a 3.335 millones. Eso supone una subida del 533,8% con respecto al mismo per�odo de 2025 y hace que los 1.359 millones brutos que entraron desde EEUU en el primer trimestre implican, en t�rminos netos, una ca�da real de 1.976 millones del flujo inversor.Extracto de los datos oficiales de inversi�n de EEUU del MinisterioCon tal hecatombe, EEUU ha pasado de ser el primer inversor neto en Espa�a a ocupar el puesto 254. Sorprendente en una fase de, por ejemplo, expansi�n de centros de datos de los gigantes tecnol�gicos estadounidenses en la UE. Habr� que seguir ahora la evoluci�n a lo largo de todo el a�o para medir cu�nto hay de puntual en estos malos datos. En 2025, la inversi�n neta procedente de EEUU a�n creci� un 18%, porque, aunque aument� la desinversi�n, la entrada de capital fue vigorosa con una subida del 52%.�Y en 2026? Empieza mal y el pulso con Trump no favorece atraer capital de ese pa�s, pese a que cada vez m�s necesario a partir de 2027 en que se acaban los fondos extra de la UE. En la Embajada de EEUU declinan hacer comentarios sobre la ca�da de inversi�n neta y sobre la primera reuni�n que mantuvo el nuevo embajador, Benjam�n Le�n, con el propio S�nchez la semana pasada.�Hay alternativa a la inversi�n de EEUU? No es China, que ha recortado tanto su inversi�n bruta como la neta m�s de un 80% en el primer trimestre y ocupa el puesto 14. El primer inversor neto en Espa�a es ahora Reino Unido, con 1.240,82 millones, a demasiada distancia de los n�meros que suele proporcionar EEUU. S� hay �un nuevo socio�, seg�n el Ministerio. Corea del Sur, pero con 563 millones, lo que le sit�a en el cuarto puesto.Como declar� a este diario el director del Centro de Competitividad Mundial de IMD, Arturo Bris, la calidad gubernamental es cada vez m�s importante para atraer inversi�n exterior y hacer que un pa�s sea m�s competitivo. Por eso es tan da�ino no s�lo que Jos� Luis �balos haya cometido graves delitos desde su posici�n de poder en el Gobierno y el PSOE, sino que S�nchez, el presidente que lo nombr�, eluda responsabilidades mientras protagoniza actos de autobombo como el de ayer, en una realidad paralela.Mientras tanto, los inversores tambi�n leen la sentencia del Tribunal Supremo: �En una sociedad que percibe que quienes ocupan posiciones de poder act�an guiados por intereses privados, o ajenos al servicio p�blico para obtener un beneficio (...) se compromete la estabilidad del propio sistema�.










