Los datos de la Secretaría de Estado de Comercio sobre inversiones estadounidenses en España no dejan lugar a dudas: algo está cambiando en los flujos procedentes de ese país, coincidiendo el periodo diplomático más tenso entre ambos países en décadas. Entre enero y marzo de 2026, primer periodo de la estadística que recoge el inicio de la guerra de Irán y el choque de Madrid y Washington, las desinversiones de EEUU en España se sextuplicaron, al crecer un 533,87% interanual y sumaron 3.335,4 millones de euros. Estos datos sitúan a Estados Unidos como número uno en la lista de países en desinvertir en ese mismo periodo. Ya al cierre de 2025 el porcentaje de aumento de las salidas de capital fue alto, un 54,4% respecto a 2024, pero el último conocido, el del primer trimestre, es notablemente más elevado.
La inversión bruta sí ha tenido en esos meses un incremento, de un 60,8% interanual, al llegar a nuestro país 1.359 millones de euros. Sin embargo, la inversión neta ha bajado nada menos que un 719,48%. En total, llegaron 1.976 millones. Los primeros meses del año suelen ser, por regla general, los que menos capital y patrimonio foráneo atraen, pero la caída de la inversión neta es aun así considerable.










