Los primeros meses del año han sido intensos en la captación de inversión extranjera, con un repunte del 22% pese a la incertidumbre internacional que el Gobierno no dejó ayer de destacar. Sin embargo, el dato tiene algunas sombras, como la de que Estados Unidos está reduciendo sus inversiones netas en España o que el reparto en la llegada de recursos desde el exterior es desigual y se concentra sobre todo en la Comunidad de Madrid. Acapara más de la mitad del total y dobla las cifras de Catalunya.Según los datos publicados ayer por la Secretaría de Estado de Comercio, España recibió inversiones por 6.566 millones de euros en el primer trimestre del año, destinadas sobre todo a sectores tecnológicos, al comercio y a la industria. Es una variable a la que el Gobierno presta cada vez más atención, sobe todo ahora que concluyen los fondos Next Generation y la inversión privada se presenta como la gran fuente de sustitución.El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, destacó ayer que entre el 2018 y el 2025 España se ha convertido en el segundo destino mundial para nuevos proyectos, entre los que destacan las renovables. “No es un impacto de corto plazo, sino un cambio estructural”, afirmó en el acto “España Verde y Digital”, celebrado en el Teatro Real de Madrid y clausurado por Pedro Sánchez.Las inversión en Catalunya es de 1.541 millones entre enero y marzo, frente a 3.367 millones en MadridSin embargo, el “hub de atracción de inversión” del que habla Cuerpo se concentra sobre todo en Madrid, siguiendo la tendencia de años anteriores. En esta ocasión, Madrid recibió algo más de la mitad, 3.367 millones, frente a los 1.541 millones de Catalunya. Prácticamente todo el importe de Madrid corresponde a adquisiciones de empresas o de participaciones empresariales, con Estados Unidos como primer origen, mientras que los proyectos concretos, los conocidos como greenfield, apenas movieron 300 millones en Madrid.Pese a situarse muy por debajo de las de Madrid, las inversiones captadas por Catalunya aumentaron un 145% y no se centran tanto en adquisiciones como en el desarrollo de proyectos. La Secretaría de Estado no los identifica, pero sitúa a Corea del Sur como principal origen. Uno de los inversores más activos es el grupo surcoreano Lotte Energy Materials, que prevé invertir al menos 600 millones en una planta de componentes para baterías de coches eléctricos en Mont-roig del Camp, en Tarragona.“Aparecen nuevos socios como Corea del Sur, que se posiciona como el cuarto mayor inversor en nuestro país”, aseguraba ayer el Gobierno. Desde el Ministerio de Economía cuantificaban en 2.085 millones la inversión productiva en España y citaban a la consultora fDi Markets para sostener que España es el segundo país del mundo que más proyectos greenfield ha recibido.Las desinversiones de EE.UU. superan en 1.976 millones las inversiones, frente a la tendencia históricaJavier Ferri, economista de Fedea y profesor de la Universidad de València, apunta al “mayor dinamismo empresarial de Madrid”, al “clima de negocios más favorable a nivel político” y a la “seguridad jurídica” como factores que explican su mejor posición.El arranque del año también queda marcado por un aumento de las inversiones en España procedentes de Reino Unido y Francia. En el primer caso el incremento es del 70%, hasta 1.251 millones, mientras que en el segundo la subida es del 41%, hasta 1.162 millones. En cambio, apenas llegaron 230 millones de Alemania, pese a la ligera aceleración de su economía en el arranque del año.Entre tensiones internacionales y con las relaciones bilaterales deterioradas, Estados Unidos sigue siendo el principal inversor en España, aunque con una novedad: las desinversiones han superado las inversiones. La salida neta es de 1.976 millones en el primer trimestre, lo que, de consolidarse durante el año, marcaría el primer ejercicio de desinversiones estadounidenses desde 1993.Pese a la venta de activos, Estados Unidos invirtió en el trimestre 1.359 millones en España, un 60% más, y sigue siendo el principal socio exterior, por delante de China, que en cambio hace rápidos progresos y dedicó 643 millones al país, cuatro veces más. Pedro Sánchez visitó Pekín en abril mientras se esperan importantes inversiones chinas en sectores como la automoción o la energía.En sentido contrario, las mayores inversiones españolas se dirigieron a Estados Unidos, con 622 millones, y Reino Unido, con 359 millones. A Alemania y a China los inversores dedicaron un importe parecido, de unos 70 millones en cada caso. De nuevo la inversión en Cuba es inexistente, en esta ocasión en mitad de una severa crisis económica. Desde Economía confían en que los acuerdos comerciales con India o el Mercosur sirvan también para animar las inversiones en el futuro.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión
Madrid capta la mitad de la inversión extranjera en el arranque del año
La llegada de capitales aumenta un 22%, pero EE.UU. reduce su exposición neta









