Don Porfirio mantiene su espíritu criollo desde hace más de 40 años. / Paloma Del SolarEn una época en la que las peñas criollas forman parte de la memoria de muchos limeños, la Peña Don Porfirio en Barranco sigue resistiendo al paso del tiempo y lo hace gracias a una promesa de amor. Marilú Loncharich de Vásquez todavía recuerda con emoción aquel sueño que acompañó durante años a su esposo, el reconocido cantautor Abelardo Vásquez, hijo del gran Porfirio Vásquez, y que hoy se siente más vivo que nunca.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
El último bastión de la jarana criolla: Don Porfirio, la peña que logró que los jóvenes limeños vuelvan a enamorarse del criollismo
En una época en la que las peñas criollas forman parte de la memoria de muchos limeños, la Peña Don Porfirio sigue resistiendo al paso del tiempo y lo hace gracias a una promesa de amor. Marilú Loncharich de Vásquez todavía recuerda con emoción aquel sueño que acompañó durante años a su esposo, el reconocido cantautor Abelardo Vásquez, hijo del gran Porfirio Vásquez. Ambos se conocieron en la Escuela Nacional de Folclore José María Arguedas, donde él era profesor y ella una de sus alumnas. Entre clases de marinera limeña y festejo nació una historia que terminaría convirtiéndose también en un proyecto de vida.













