“Es momento de cerrar grietas”, repite un grupo de dirigentes peronistas como consigna. Grietas hacia adentro, donde el partido se desgasta en el debate entre los liderazgos de Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Y grietas hacia afuera, por las múltiples peleas que afrontaron durante las gestiones de gobierno.
Por eso el justicialismo federal, que ya se había reunido en Parque Norte en mayo, volvió a hacerlo a mediados de junio, pero en el Interior. Bajo la consigna de “El peronismo debate”, como llaman al evento, los dirigentes se encontraron en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, para presentarle un plan al campo, el enemigo declarado del kirchnerismo desde “la 125”.
Tibios. Los organizadores del tercer peronismo escapan a los personalismos. Para evitar definiciones y alejarse de la pelea interna entre Cristina y Axel, dicen que “no es tiempo de discutir candidaturas”. Pero quieren convertirse en la alternativa a Javier Milei.
No es una tarea fácil, arrancan la carrera desde muy atrás. A diferencia de los otros espacios, no tienen ningún nombre con peso político. Los máximos referentes son el titular de la AGN, Juan Manuel Olmos, y los diputados Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz.














