Este sábado habrá banderazo. La convocatoria es bajo la consigna que viene ganando volumen desde hace semanas: “Cristina Libre” no se limita al reclamo por la detención de la ex presidenta. Es también un llamado de atención a la propia interna peronista. La previa y el propio acto en Parque Lezama no pueden escapar de esa tensión. La frágil tregua que mantenía el peronismo mientras veía enredarse a La Libertad Avanza con sus propios escándalos voló por los aires en los últimos días. La que expuso públicamente la crisis que venía siendo subterránea fue Berenice Iañez, legisladora porteña y dirigente del espacio de Andrés “Cuervo” Larroque, quien durante una charla en la “Cátedra libre Hebe de Bonafini” acusó a Cristina Kirchner de estar “bastante equivocada” y de “joder bastante las pelotas”, y cuestionó que las decisiones del peronismo se definan “desde un balcón shakesperiano”. En la cúpula de La Cámpora posaron las miradas de manera inmediata a Axel Kicillof. “Cada vez que habla un dirigente nuestro, por más que sea una cuarta línea, responsabilizan a Cristina. Acá Axel se tiene que hacer cargo”, dicen desde la agrupación. Desde el entorno del gobernador admitieron que las declaraciones fueron “poco felices” pero nadie del Movimiento Derecho al Futuro salió a desautorizar a la legisladora porteña.