Una pequeña puerta blanca en el corazón de Cholula fue el origen, hace 105 años, de una de las panaderías más emblemáticas en la región, con una receta que combina ingredientes naturales, el toque de mantequilla y, sobre todo, el horneado en piedra.Matilde Roldán, heredera de la tradición centenaria, relató que el negocio fundado en 1920 por su abuelo, Joaquín Roldán, logró trascender en el tiempo con piezas elaboradas de manera artesanal.La tradición de La Antigua Blanca comenzó en San Pedro Cholula, donde las recetas del abuelo se convirtieron en piezas que han logrado conquistar el paladar de, al menos, cuatro generaciones.
Panadería La Blanca | Melanie Torres
“Una panadería de mucha tradición, de mucho tiempo. Tenemos una historia muy bonita desde nuestro abuelo Joaquín Roldán que fue el fundador de esta panadería. La historia cuenta que comenzó el negocio en una puertita blanca por eso le pusieron panadería La Blanca”, explicó Matilde Roldán en entrevista para MILENIO.La magia en esta panadería, una de las más antiguas en la zona metropolitana de Puebla, comienza en las primeras horas del día, con la destreza de los maestros panaderos que transforman la masa en un festín de piezas, desde los tacos de mantequilla, un pan alargado espolvoreado con azúcar que se ha convertido en una de las variedades más icónicas de este negocio; así como las famosas chilindrinas, las conchas, los chamucos y los cocoles de anís, hasta bizcochería fina.









