Un viaje de 7.000 kilómetros desde el África subsahariana hasta el norte de Europa, atravesando el Mediterráneo y haciendo escala en Balears, no está al alcance de cualquiera. Mucho menos de un pequeño lepidóptero que apenas se distingue a simple vista. Sin embargo, esa es la extraordinaria travesía que realiza cada primavera la mariposa cardera -o vanesa de los cardos-, una de las especies migratorias más sorprendentes del planeta.

Así lo descubrió hace unos años un grupo liderado por científicos españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y así lo están comprobando estos días cientos de ciudadanos de Mallorca, Menorca y Eivissa. En el Parque Nacional de Cabrera, de hecho, se han llegado a observar concentraciones de miles de ejemplares en pleno tránsito hacia el norte de Europa.

Las Vanessa cardui pasan los meses cálidos en Europa y, cuando cambia la estación, emprenden el viaje de regreso hacia el sur. Estos días, en pleno recorrido migratorio, centenares de ejemplares se posan sobre las flores de zonas ajardinadas y campos de distintos puntos de Mallorca, especialmente en municipios como Alcúdia, Fornalutx o Sóller, en un fenómeno que llama la atención a vecinos y visitantes de la isla, que las han avistado incluso mientras navegaban por aguas baleares.