Un estudio en Science rastrea la migración del papamoscas cerrojillo desde Europa hasta África (Andreas Weith/Wikimedia Commons)Las poblaciones de papamoscas cerrojillo que crían en distintos puntos de Europa vuelven a coincidir cada año en zonas concretas de África, y un estudio publicado en Science concluyó que ese destino invernal depende a la vez de la herencia genética y del ambiente en el que crecieron, una pista central para entender cómo estas aves podrían responder al cambio climático. El trabajo siguió aves reproductoras de ocho países a lo largo de una migración que varía entre 3.000 kilómetros y casi 13.000 kilómetros. Todas las poblaciones observadas pasaron primero por España y Portugal en otoño, hicieron allí una escala y luego afrontaron un vuelo sin escalas de unas 40 horas sobre el Atlántico hacia el extremo occidental de África.PUBLICIDADDespués de ese cruce, la ruta giró hacia el este y las distancias comenzaron a separarse. Las aves españolas pasaron el invierno en la parte más occidental de las áreas de invernada, mientras que las procedentes de Siberia siguieron hasta Nigeria.Las poblaciones reproductoras de ocho países convergen en España y Portugal antes del salto oceánico (Imagen Ilustrativa Infobae)El papamoscas cerrojillo es un ave canora de apenas 12 gramos que viaja sola y de noche, una combinación que volvía especialmente difícil explicar por qué individuos nacidos en una misma región reproductora terminan agrupados otra vez en sectores precisos de África. PUBLICIDADEl nuevo estudio abordó esa pregunta con seguimiento de campo en todo el rango reproductivo de la especie, desde España hasta Siberia.El proyecto fue coordinado por Koosje Lamers y Janne Ouwehand, de la Universidad de Groningen, bajo la supervisión de Christiaan Both. Para reconstruir la migración, el equipo utilizó registradores de datos colocados en aves de ocho localidades distintas.PUBLICIDADLas aves realizan una escala otoñal en la península ibérica y luego vuelan unas 40 horas sobre el Atlántico (David Ochoa)