El presupuesto comunitario para el periodo de 2028 a 2034 toma la conversación al más alto nivel comunitario. Los líderes de la UE han hecho este viernes un primer acercamiento en el que han constatado sus tradicionales diferencias respecto a las cuentas comunitarias: los países nórdicos consideran que las cifras son muy altas mientras los del sur, incluida España, piden más recursos. El dilema está ahora en cómo captar financiación para las arcas comunitarias. La UE explora nuevos impuesto a nivel europeo, como a las criptomonedas o las grandes tecnológicas, para aumentar su dotación presupuestaria.El mandato de los líderes europeos a Irlanda, que ocupará la presidencia semestral del Consejo de la UE a partir de julio, es el desarrollo de recursos propios adicionales, es decir, fuentes de ingresos al presupuesto europeo que provengan principalmente, de fórmulas impositivas innovadoras, que se sumaría a las contribuciones de los Estados miembro.

"Irlanda prepara una propuesta para continuar la conversación en octubre. Cómo generar recursos adicionales para llegar a un acuerdo en diciembre"; ha indicado en rueda de prensa el presidente del Consejo de la UE, Antonio Costa. El desafío está también en que la UE quiere llegar a un acuerdo sobre el presupuesto comunitario a finales de año, un objetivo ambicioso considerando que es una negociación que requiere unanimidad y que las posturas están todavía muy alejadas.