Una palabra aparece por milisegundos y desaparece, pero el cerebro igual puede quedarse con su significado, según lo expertos
(Imagen Ilustrativa Infobae)Ver una palabra, que desaparezca al instante y, aun así, saber qué decía: eso es lo que mostró un equipo internacional de investigadores al probar cómo el cerebro puede acceder al significado incluso cuando ya no queda rastro visual del estímulo. Científicos logran que el significado de una palabra “aparezca” en la conciencia del participante, incluso cuando su rastro visual ha desaparecido.Leer una palabra que ya no está en pantalla suena imposible. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores mostró que el cerebro puede acceder al significado de una palabra aunque la persona no recuerde nada de su forma, su ubicación o incluso si estaba en mayúsculas o minúsculas.PUBLICIDADEn un experimento que desafía las creencias tradicionales sobre la conciencia visual, Daphné Rimsky Robert y Claire Sergent lideraron un trabajo que demostró que es posible identificar el significado de una palabra recién expuesta —y ya “borrada” de la pantalla— sin recordar nada sobre su aspecto visual. El hallazgo, publicado en Communications Psychology, reabre el debate sobre cómo la conciencia accede a la información sensorial y sugiere que el cerebro puede “rescatar” información semántica perdida, incluso cuando su huella sensorial ya no existe.La investigación, realizada entre el Integrative Neuroscience and Cognition Center de la Université Paris Cité y Royal Holloway, University of London, sometió a decenas de participantes a un protocolo en el que palabras visuales fugaces quedaban inmediatamente enmascaradas por estímulos similares, volviéndose prácticamente indetectables a simple vista. El punto de quiebre llegó con la introducción de un estímulo posterior: un “retro-cue” auditivo, en forma de palabra relacionada semánticamente, que permitía a los participantes reconocer la palabra visual original sin poder identificar cómo se mostraba ni dónde en la pantalla apareció.PUBLICIDAD2) En el estudio, los participantes no recordaban la forma ni la ubicación del texto, pero sí podían identificar qué palabra era
