Los 40 y tantos golpesLos historiadores de la ciencia llevan tiempo debatiendo la curva de productividad de los cient�ficos con el fin de saber si esta aumenta o disminuye con la edad. �Suceder� lo mismo con los pol�ticos?Jos� Luis Rodr�guez Zapatero en la entrada de la Audiencia Nacional, el pasado mi�rcoles.Actualizado Viernes,

junio

00:14Audio generado con IACentramos el inter�s en ZP y su gusto por la gemolog�a. En �balos. En Trump. Y no pensamos en los j�venes que vendr�n a gobernarnos. Esos que a�n son unos pol�ticos cachorros que quieren chupar la teta del poder y se cr�an hoy en el anonimato mamando como buenos mam�feros en una concejal�a de Majadahonda o pelean por ser profesores adjuntos en una universidad de provincias. Aquellos en los que nadie piensa, pero que mandar�n un d�a por imperativo biol�gico y defunci�n civil de los presentes. De eso no hay duda.Lo que todav�a desconocemos es si los que est�n ahora han llegado a la cima de su curva de productividad pol�tica. Cuesta imaginar m�s logros de supervivencia en Pedro S�nchez, si bien, vistos los antecedentes, todo es posible. Qui�n sabe si en una d�cada se presente ante los espa�oles como el primer Presidente de la III Rep�blica. El tiempo tambi�n dir� si Alberto N��ez Feij�o fue un buen presidente de Espa�a o un competente presidente de Galicia. �Hasta d�nde llegar� el pico de Isabel D�az Ayuso? �Ser� Eduardo Madina el secretario general de la reconstrucci�n socialista o su cenit lo alcanz� cuando fue derrotado en las primarias por un S�nchez desconocido y dopado por el aparato del partido?Los historiadores de la ciencia llevan tiempo debatiendo la curva de productividad de los cient�ficos con el fin de saber si esta aumenta o disminuye con la edad.Los cient�ficos j�venes tienen m�s probabilidades de abrir nuevos caminos y explorar lugares inexplorados. Mientras que a los mayores se les atribuye el cambiar paradigmas y orientar la investigaci�n hacia nuevas direcciones.Un estudio publicado en Science por investigadores de las universidades de Pittsburgh y Chicago propone un nuevo modelo de estudio de la edad de la plenitud. Para estos acad�micos la clave reside en dividir la creatividad en dos expresiones diferentes. Por una parte, est� la "novedad", que permite con conocimientos existentes desarrollar nuevas ideas interconectadas. Por otra, lo que se llamar�a "innovaci�n disruptiva", que se define como ese golpe de genio que cambia para siempre una disciplina. El ejemplo m�s representativo de este caso podr�a ser el Einstein de 1905, que con cinco art�culos gloriosos transform� para siempre la F�sica, campo que a principios del siglo pasado se cre�a por sus contempor�neos trillado y dominado.El estudio en cuesti�n analiz� 12 millones de trabajos de cient�ficos publicados entre 1960 hasta 2020. Esta fue su conclusi�n: los profesionales de la ciencia a medida que envejecen viven un apag�n progresivo en su creatividad. No es que aporten menos es que su estado, podr�amos decir, se transforma. Alcanzan un mayor grado de sabidur�a pero dejan de ser disruptores y pasan a convertirse en lo que el estudio cataloga como "guardianes del conocimiento". Este cambio les ha pasado a los m�s grandes, incluido Einstein.Es lo que podr�amos llamar el efecto Ramonc�n.