El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llegó este jueves a la cumbre de Bruselas proponiendo que “Europa lo que necesita son amigos” ante las propuestas de un grupo de países encabezados por Francia para iniciar una guerra comercial con China. Tras horas de negociaciones que acabaron esta madrugada, los líderes europeos han acordado retrasar la confrontación comercial con el gigante asiático ante la división de opiniones dentro del bloque europeo.

En un comunicado escueto, los 27 países miembros de la UE han pactado que ante los “desequilibrios macroeconómicos globales requieren una respuesta europea basada en dos pilares: la unidad europea y el diálogo con nuestros principales socios económicos”.

Esta “respuesta europea” se va a construir “manteniendo un diálogo constructivo con nuestros principales socios económicos, con el fin de defender nuestros intereses económicos y de seguridad”, que es la posición que ha defendido España. Además, se ha acordado “desarrollar y, eventualmente, ampliar el conjunto de instrumentos en materia de defensa comercial y política industrial, para garantizar que la Unión Europea disponga de todas las herramientas necesarias para defender sus intereses y reducir riesgos”, que es la postura que mantiene Francia. Ahora bien, la UE inicia ahora un periodo de estudio y aprobación lo que puede suponer varios años de trámites burocráticos.