La hispano-mexicana Carissa Véliz es la autora de una de las obras de referencia de la democracia digital. Privacidad es Poder (editorial Debate, 2019) estableció por qué este derecho había trascendido a un nuevo nivel con Internet: quien acumula datos acumula poder. Si lo hacen las empresas, crece el riesgo de manipulación y desigualdad. Si lo intentan los gobiernos, el de autoritarismo. La privacidad había dejado de ser una cuestión personal para ser una libertad colectiva.
Su enfoque no llega desde la ingeniería, las matemáticas, ni el desarrollo de software. Véliz es profesora de Filosofía y Ética en la Universidad de Oxford, un campo desde el que se pregunta qué significa la implantación de cada tecnología, a quién sirve y bajo qué relatos se legitima. En su nuevo libro, Profecía: Lecciones sobre el uso y abuso de la predicción, desde los antiguos oráculos hasta la IA (Debate), hace ese mismo examen a la revolución que está propiciando esta tecnología y su capacidad de hacer predicciones basadas en datos. Lo que ha encontrado es que, a pesar de que las técnicas son nuevas, los mitos que estamos construyendo alrededor de este fenómeno histórico no lo son tanto.
En esta entrevista con elDiario.es, la profesora explica cómo Silicon Valley está generando profetas, liturgia religiosa e incluso una fe en la llegada de un ser superior (una inteligencia artificial autoconsciente, capaz de mejorarse a sí misma y de superar a los humanos) con el mismo objetivo de antaño, porque “las predicciones son maniobras de poder”. También deja una idea para neutralizarlas: “Cada vez que hacemos algo tan simple como leer un libro de papel, cuidar el mundo analógico, la gente que te rodea, tu bar favorito... estamos resistiendo”.










