El mundo de par en parLa pensadora y profesora en Oxford, centinela de la privacidad en internet, escruta en 'Profec�a' la obsesi�n humana por las predicciones y su instrumentalizaci�n hoy por los or�culos de Silicon Valley: "Muchas son �rdenes camufladas de descripciones"Daniel Arjona MadridActualizado Viernes,
junio
00:14Jeanne Calment naci� en 1875 en Arles (Francia) y lleg� a venderle l�pices de colores y lienzos a Van Gogh, a quien recordaba "feo como un piojo". Se cas�, tuvo una hija, un nieto. Los a�os pasaron y todos se fueron muriendo. Al cumpir los 90 y no tener herederos, su notario, Andr�-Francois Raffray, le ofreci� un trato: le pagar�a 2.500 francos mensuales (unos 450 euros de entonces) hasta su fallecimiento a cambio de quedarse entonces con su piso en la rue Gambetta. Parec�a un gran negocio, aquella anciana no pod�a durar mucho. Pero la se�ora Calment ten�a otros planes. Cumpli� 100 a�os y a�n montaba en bicicleta. Lleg� a los 110 y asegur� que, al haberse hecho famosa, pensaba disfrutarlo "tanto como fuera posible". En 1995, tras pagar durante m�s de 30 a�os m�s del doble de lo que costaba un apartamento en el que nunca vivi�, Raffray muri� a los 77. "A veces se hacen malos negocios", coment� Calment, que sigui� recibiendo sus cheques de la viuda del notario, fumando y comiendo un kilo de chocolate a la semana. El 4 de agosto de 1997, a los 122 a�os y 164 d�as, Jeanne Calment se despidi� finalmente del mundo. Es considerada la persona m�s longeva de la Historia."La vida es impredecible, y lo es por igual de maneras maravillosas y tr�gicas, en lo mundano y en lo extraordinario. La gente hace planes y los dioses se r�en", defiende la fil�sofa hispano-mexicano-brit�nica, y profesora en Oxford, Carissa V�liz en su nuevo libro: Profec�a: lecciones sobre el uso y abuso de la predicci�n, desde los antiguos or�culos hasta la IA (Debate). V�liz es una de las m�s beligerantes defensoras mundiales de la privacidad en internet, de la que se ocup� en su primer t�tulo, el superventas Privacidad es poder (2021) y ahora ha escrito un tratado imaginativo y fascinante que propone toda una �tica de la inteligencia artificial a trav�s de la historia de la obsesi�n humana por adelantarse al futuro.Para saber m�sComo dijo, no est� muy claro si fue Niels Bohr, �predecir es muy dif�cil, especialmente el futuro? Efectivamente, el futuro no est� escrito. Y entonces, cuando predices, ocurre algo que puede ser bastante enga�oso, porque suena como si estuvieras describiendo el mundo, pero en realidad lo que est�s haciendo es otra cosa. Depende del contexto, de las intenciones y del tipo de predicci�n. Muchas predicciones en realidad son �rdenes que se camuflan de descripciones. Cuando yo te digo que ma�ana vas a utilizar inteligencia artificial para todo, puede parecer que estoy diciendo algo sobre el futuro, pero en realidad lo que estoy haciendo es tratar de influir en tu comportamiento. Las predicciones no tienen que ver con el conocimiento, sino con el poder, como Trasilo demostr� al emperador Tiberio. �Nos equivocamos al pensar que la b�squeda del conocimiento es la gran ambici�n de nuestra especie?No exactamente. Creo que s� nos interesa el conocimiento, pero desafortunadamente a menudo nos interesa m�s el poder. Mostrarnos demasiado ingenuos y pensar que, cuando alguien hace una predicci�n, siempre tiene que ver con conocer, desde luego es un error. Sobre todo si consideramos que una predicci�n nunca ser� un hecho. Puede ser muchas cosas, y en el mejor de los casos una hip�tesis, una estimaci�n basada en la experiencia, en fundamentos, pero nunca es un hecho. Los hechos pertenecen al pasado y el futuro no ha sucedido.Confiamos en los n�meros porque no nos fiamos de las personas, defiende en su libro. Si la man�a por traducir toda la realidad en n�meros fue el pecado de la Ilustraci�n, �cu�l ser� nuestra penitencia?Las penitencias son varias. Una es la desconfianza entre las personas. Es muy importante que en una democracia haya cierta confianza entre los ciudadanos, y en particular entre los ciudadanos que no se conocen. Cierta amistad c�vica. Porque, al final, la desconfianza erosiona el tejido social con n�meros o sin ellos. Y la penitencia tambi�n es perder aquello que no podemos cuantificar y que, por lo tanto, tendemos a menospreciar. Lo m�s importante de la vida, como las relaciones sociales o el placer, en realidad no es cuantificable. Y cuando nos centramos demasiado en los n�meros, perdemos la perspectiva de lo que importa.Sin embargo, parece que la mente humana est� especialmente mal dotada para la probabilidad. �Rebelarnos contra la probabilidad como Dostoievski o Dickens, y olvidar la ley de los grandes n�meros, no nos hace m�s vulnerables a la manipulaci�n?S�. Yo no sugiero que no le hagamos caso a los n�meros, que prescindamos de la estad�stica, sino que tengamos un entendimiento m�s profundo de qu� estamos haciendo cuando aplicamos la estad�stica, y sobre todo, de qu� no estamos haciendo. A m� me parece muy bien utilizar la predicci�n y las estad�sticas siempre y cuando lo hagamos de manera constructiva, como hip�tesis y no de forma que creemos profec�as autocumplidas e injustas que escondan la responsabilidad detr�s de las personas que hacen estas predicciones. Seamos conscientes de los l�mites de la predicci�n y no la utilicemos para disminuir la agencia humana."Un buen uso de la IA es predecir c�mo van a actuar las mol�culas para buscar nuevos antibi�ticos o materiales"Afirma que la IA es la m�quina de predicci�n definitiva, o el charlat�n definitivo, y los ingenieros inform�ticos ejercen el mismo papel que los or�culos del mundo antiguo o los astr�logos de la Edad Media. �Est� diciendo que los billones de euros invertidos en data centers valen tanto como observar las entra�as de animales muertos?S� y no. Depende de c�mo la usemos. Es una herramienta como cualquier otra. Por ejemplo, pensemos en el or�culo de Delfos. En ocasiones emit�a una predicci�n tan vaga que invitaba al debate p�blico. Y el debate p�blico es algo muy valioso en democracia. Otro ejemplo. Durante mucho tiempo, los seres humanos pensaron que la astrolog�a era el mejor m�todo de tomar decisiones. Dudo que hoy los canales oficiales del poder se atrevieran a decir algo as�. Y sin embargo, la astrolog�a hizo grandes avances en astronom�a. No todo es blanco o negro. Por ejemplo, un buen uso de la inteligencia artificial es predecir hip�tesis acerca de c�mo van a actuar las mol�culas en la b�squeda de nuevos antibi�ticos o de nuevos materiales. Y luego experimentas en el laboratorio, lo validas con prueba controlada aleatorizada y con revisi�n por pares, y pasa a formar parte del contexto de la ciencia. Otra cosa es pensar err�neamente que porque utilices la inteligencia artificial ya est�s haciendo algo cient�fico. Para nada. Hay muchas maneras muy poco cient�ficas de utilizar la inteligencia artificial, como hacer predicciones sobre cuestiones pol�ticas, geopol�ticas, sobre el destino de un individuo… Eso es lo mismo que hac�amos con el or�culo de Delfos o con las entra�as de animales muertos.La IA es una caja negra tecnol�gica; ni sus creadores saben lo que hay dentro. Y sin embargo, afirma que es mucho m�s sencillo entender su funcionamiento pol�tico. �Hemos creado una m�quina tan incomprensible como todopoderosa?Ni es tan poderosa como los ejecutivos de las tecnol�gicas quieren hacernos creer ni tampoco tan opaca. Si bien es verdad que, si yo le hago una pregunta, nadie sabr�a decirte exactamente c�mo lleg� a la respuesta, en realidad s� lo sabemos m�s o menos. Sabemos que no est� contactando con Dios. Es una m�quina estad�stica, no un completo misterio. Por cierto, cada vez m�s es evidente que la opacidad de las m�quinas est� hecha por dise�o. Y cada vez m�s es evidente, porque sabemos que hemos desarrollado maneras de que fuera menos opaca, y muchas de esas empresas est�n decidiendo que s� lo sea.La IA es ciertamente impopular. Salen estos v�deos en universidades donde alg�n profesor la elogia y los alumnos le abuchean. Hasta el papa, que siempre fue un gran detector de tendencias, la critica. Pero lo curioso hoy es que los m�s oscuros profetas de los desastres de la IA son los propios CEOS de las empresas de IA que cada d�a nos amenazan con quitarnos el trabajo. �Por qu� lo hacen?Toni Morrison, que es una de mis novelistas favoritas, escribe que su negocio es "el terror". Creo que hay un par de razones relacionadas. En general, inspirar terror en la poblaci�n hace a la poblaci�n m�s vulnerable, porque cuando sentimos miedo solemos buscar protecci�n. Y cuando alguien te dice que algo terrible va a pasar, pero que �l puede ayudarte, existe la tentaci�n de responder: vale, toma lo que quieras, toma todo mi poder, c�rgate mi democracia, pero s�lvame de esta cosa terrible de la que me est�s hablando, que por cierto t� est�s construyendo. Los comportamientos autoritarios, tanto de los dictadores como de los profetas, y de toda clase de bullies, tienen mucho que ver con los del abusador dom�stico. Desgraciadamente, es una t�ctica psicol�gica que funciona muy bien. Nos aterrorizan para que caigamos m�s f�cilmente en la trampa que nos tienden.�Exageramos el da�o de la IA en la educaci�n o nos quedamos cortos y sus alumnos de Oxford hace tiempo que no le entregan un trabajo escrito por ellos?No s� qu� decirle, Daniel, porque hay tantos elementos que juegan a la vez que es dif�cil saber exactamente qu� viene de qu�. Pero sospecho que nos hab�amos quedado cortos y empezamos a ver las cosas m�s como son. Me preocupa el grado de ansiedad que veo en mis alumnos. Creo que est� relacionado en parte con algunos de los efectos negativos de las redes sociales, con compararse con otros, pero tambi�n el tener una capacidad de atenci�n m�s corta se relaciona con la ansiedad. Me preocupa que perdamos habilidades cognitivas. Los chavales de hoy escriben peor y leen peor que los de hace cinco o seis a�os. No solamente es una cuesti�n de habilidades cognitivas. Tambi�n de placer. Me entristece pensar lo que se est� perdiendo toda la gente que no est� leyendo. Y por supuesto puedes decir: bueno, yo tengo un prejuicio. Soy autora. Pero en parte soy autora por el placer que es tener un buen libro entre las manos. Y s�, me preocupa. Y vemos, por ejemplo, que los hijos de los grandes ejecutivos de Silicon Valley cada vez m�s est�n yendo a escuelas en donde se proh�ben las pantallas. "Es muy importante que en una democracia haya confianza entre ciudadanos que no se conocen"Entrevist� a su amigo, el neurocient�fico Anil Seth, y cre�a estar bastante seguro de que la IA no es consciente. �Que Richard Dawkins se haya convencido de que Claudia, como la llama, es consciente, demuestra que hasta los ateos m�s beligerantes necesitan creer en algo?Lo que demuestra es que alguien que est� perdiendo fama, puede estar desesperado por ganarla de nuevo. Eso me parece m�s probable. Hoy es demasiado f�cil recabar atenci�n con cosas as�.Me he re�do mucho con sus peripecias en los salones del altruismo eficaz, pero luego me ha dado un poco de miedo. �De verdad los amos del mundo sostienen ideas tan enloquecidas y peligrosas? Ja, ja, ja. S�, totalmente. Te pones a leer los �ltimos comentarios de la gente de Anthropic, que dicen que quieren que Claude sea feliz. �Por favor! Es que no sabes qu� pensar, porque si lo creen de verdad, es incre�blemente preocupante. Y si no lo creen, es incre�blemente preocupante tambi�n.Recomienda al final del libro no profetizar tanto y abrazar la incertidumbre. Pero, ay, odiamos la incertidumbre, tal vez porque somos la �nica especie consciente de que va a morir. �C�mo podemos lograr tal cosa y olvidarnos, aunque s�lo sea por un momento, del consejo del esclavo del C�sar, aquello de "recuerda que eres mortal"?Pues lo hacemos todo el tiempo. En parte, pasando tiempo con gente que nos quiere, con gente que es interesante. A m� me gusta mucho la comedia, y mientras m�s ruda encuentro la vida, m�s necesito la comedia. Lo hacemos disfrutando del mundo natural, de la cultura, yendo a los museos. Por ejemplo, me llaman mucho la atenci�n las historias de la Guerra Civil espa�ola o la Segunda Guerra Mundial, el esfuerzo que hac�a la gente por seguir yendo a ver los museos en situaciones espantosas. Arriesgaban la vida por un cuadro. Y te hace darte cuenta de que muchas veces esa vida cultural no es un lujo: es una necesidad para criaturas tan intelectuales que sabemos que vamos a morir. Y tambi�n, por m�s duro que sea, el pensar en lo terrible que ser�a la vida si no existiera la muerte. Es una paradoja terrible, porque nadie de nosotros quiere morir y no queremos que nuestros seres queridos mueran, pero al mismo tiempo, si no existiera la muerte, en realidad no existir�a la vida.Esto dice mucho tambi�n de una de las fantas�as de Silicon Valley, que es la de la inmortalidad.Efectivamente. Ah� tengo algunas historias que contar.Cu�ntame alguna.Cuando trabajaba en el Uehiro Centre for Practical Ethics, el Institute for the Future of Humanity estaba en el piso de arriba, y me sol�a encontrar con aquella gente. Y hab�a dos, cuyos nombres son bastante famosos, pero no voy a mencionar, que se hab�an apuntado a una empresa que, cuando mueres, te congelan. Uno de ellos hab�a pagado, no me acuerdo de cu�nto pero era una barbaridad, para que congelaran su cabeza.�Solo la cabeza?Solo la cabeza. O sea, la apuesta es que t� eres tu cerebro. Te congelan el cerebro para el d�a que ya sea posible hacer un upload a… el mundo virtual. Y la otra persona hab�a pagado todav�a m�s dinero para que congelaran inmediatamente su cuerpo, con la misma idea. Y para estar dispuestos a pagar tanto dinero por eso, realmente tienes que tener un miedo a la muerte y una obsesi�n con la inmortalidad bastante interesantes.Me los imagino compitiendo: "Anda, que a ti s�lo te ha llegado para congelar tu cabeza…".Ja, ja, ja. S�, s�. Muy surrealista.Heine escribi� que las ideas urdidas en la penumbra del despacho de un pensador pueden destruir la civilizaci�n. �Es usted una fil�sofa que quiere salvarla?Pues desde luego me gustar�a dejar este mundo mejor de lo que lo encontr�. Y si es verdad que las ideas pueden ser incre�blemente peligrosas y destructivas, lo contrario tambi�n es verdad: las ideas tambi�n pueden ser incre�blemente iluminadoras y reconfortantes y creativas. Es muy importante reflexionar sobre eso, porque muchas veces, cuando no reconoces que est�s haciendo filosof�a, lo que haces es mala filosof�a.









