La filósofa hispanomexicana Carissa Véliz irrumpió en el 2020 en el debate público con su libro Privacidad es poder ( Debate), en el que desgranaba cómo gobiernos y empresas obtienen datos de nosotros continuamente en una sociedad de la vigilancia. En junio próximo publicará Profecía ( Debate) que la propia autora define como “una reflexión sobre los usos y abusos de la predicción, desde el Oráculo de Delfos hasta la inteligencia artificial, porque aunque la tecnología sea muy diferente, en realidad el rol político que está jugando es muy parecido”.Inteligencia artificial“Nos levantamos de la mesa de la democracia y la dejamos a máquinas en manos de ejecutivos”¿Cuáles son las lecciones de la historia sobre predicciones de las que deberíamos aprender?Junto a los líderes políticos suele haber profetas. Al principio eran oráculos o magos , luego eran astrólogos, luego se convirtieron en científicos sociales, luego se convirtieron en economistas. Ahora estamos viendo a los ejecutivos de las tecnológicas o a los científicos de computación o a los analíticos de datos. Uno de los patrones de la historia es que las predicciones se usan como herramientas de poder y es una herramienta de poder muy poderosa .¿Por qué es tan poderosa?Porque suenan como hechos, se visten de ciencia, se visten de tecnología, se visten de neutralidad, cuando en realidad están infundidas con ideología y crean barreras a la rendición de cuentas y la responsabilidad. Si tomo una decisión en base a hechos, es fácil poder desafiar esa decisión. Pero si tomo una decisión en base a una predicción, como no es falsificable porque no es un hecho, es mucho más difícil desafiarla.Lee también¿Dónde nacen las predicciones?Se crean en estas burocracias oscuras que son muy difíciles de navegar porque no hay reglas ni criterios, porque no son transparentes. Y eso es muy tóxico para la democracia.¿Qué papel juega la IA?Un papel muy importante. En primer lugar, porque la inteligencia artificial no es nada más que una máquina de predicción. El motor con el que funciona es un motor de predicción. Lo que hace es tomar datos históricos y proyectarlos hacia el futuro. Nos estamos levantando de la mesa de la democracia y dejándola a estas máquinas que en realidad están controladas por ejecutivos con intereses financieros.¿Hay un movimiento social de rebelión contra eso?Si vemos en la historia, por ejemplo, el movimiento en contra de la esclavitud, solamente lo apoyaba entre el 5% y el 10% de la población y cambió el mundo. No hace falta ser perfectos ni que toda la población esté en el movimiento para hacer un cambio importante.“Hay que poner la conveniencia como el valor más importante en la vida porque es una receta a mucha infelicidad”¿Cómo oponerse?Todas estas tecnológicas dependen de nosotros. Somos la materia prima. Si dejamos de colaborar o colaboramos menos o escogemos otro tipo de producto, eso tiene un gran efecto.¿Cómo influye dejar de usar determinadas apps y servicios?Entre otras cosas, cuando utilizas los productos de las grandes tecnológicas estás perdiendo poder sobre tu propia vida porque vas a depender de esas tecnológicas que están vigilándote para intentar predecir tu comportamiento e influirlo. Mientras más limites ese poder que tienen sobre ti, más autónomo eres. Pero también estás ayudando a construir la democracia. Hay mucha satisfacción en saber que tienes más poder del que esas grandes tecnológicas quieren que pienses que tienes y que puedes ayudar a cambiar y a construir un futuro mejor.Transmite un mensaje optimista justo en el momento de más asedio a la privacidad.Es cuando se echa la oscuridad cuando hay que resistir, plantarle cara y construir. Todavía hay mucha democracia mucho estado de derecho y cosas positivas. Uno de los hechos de la vida importantes que hay que tener en cuenta es que somos seres analógicos.Frente a un mundo digital.Por más que la tecnología digital haya conquistado mucho de la vida, al final somos seres que necesitamos agua, comida, un abrazo, ver un atardecer o caminar en la naturaleza. Nos hace prestar atención a aquello que nos genera más bienestar y que y que tenemos que cuidar y hacer crecer.¿En qué recomienda desconectarse de lo digital?Me gusta la idea de construir espacios libres de tecnología, tener una conversación muy íntima con alguien. Que haya momentos en donde no hay teléfonos, donde no hay micrófonos, donde es efímera esa conversación.Propone una vuelta lo analógico que muchos ya no conocen.La manera más efectiva de aprender es, por una parte, en papel y, por otra, de la mano de una persona a la que le apasione el tema y que te pueda transmitir lo que significa realmente como ser humano.¿Qué hábitos digitales considera más tóxicos?Engancharse a lo que en inglés se llama doomscrolling , estos scrolls infinitos de redes sociales que son muy negativos.¿Qué propone que hagamos?Protegernos de todo lo digital. Cuando estás leyendo un libro de papel no hay notificaciones, no te están vigilando, no hay distracciones. Te estás puliendo y ejercitando ese músculo de la atención que necesitas para cualquier cosa, no solamente para concentrarte y para pensar y seguir en un argumento complejo, sino también para disfrutar. Estar distraído todo el tiempo es una receta para la ansiedad y la pérdida del presente.Papel y libros, entonces.Sólo puedes tener una vida, pero si lees, puedes vivir muchas vidas en una. Sigue siendo la tecnología más sofisticada para aprender del mundo, del pasado, de otros con diferentes experiencias.¿Hay demasiada gente que hace una especie de renuncia cognitiva, a dejar de usar su cerebro ?Totalmente. Leer un libro es inconveniente, escribirlo es muy inconveniente, tener una familia es inconveniente, tener amigos es inconveniente. Te generan tensión, pero subir una montaña es inconveniente, andar en bici, hacer ejercicio, botar, todo lo importante en la vida es inconveniente. No hay que poner la conveniencia como el valor más importante en la vida porque es una receta a mucha infelicidad.Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1996. Ha cubierto las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Especializado en tecnología. Autor del libro 'Bicicletas para la mente' (Península)
“Las tecnológicas dependen de nosotros; si dejamos de colaborar, tiene un efecto”
La filósofa hispanomexicana Carissa Véliz irrumpió en el 2020 en el debate público con su libro 'Privacidad es poder' y en junio publica 'Profecía', que la propia autora define como “una reflexión sobre los usos y abusos de la predicción, desde el Oráculo de Delfos hasta la...














