WASHINGTON.- Tras dejar atrás la fastuosidad y la pompa del palacio de Versalles con un discurso triunfal -fiel a su estilo- sobre el acuerdo que firmó con Irán para poner fin a la guerra, Donald Trump bajó del Air Force One a las 3.38 de la madrugada, con traje y sin corbata, en su regreso a Washington, donde el clima político que lo esperaba es radicalmente opuesto: una creciente tormenta interna por las feroces críticas de sectores republicanos al memorándum sellado con el régimen. “[Ronald] Reagan se está revolviendo en su tumba”, disparó el senador republicano Bill Cassidy (Luisiana), en un ácido mensaje en X en el que recordó la figura de uno de los líderes republicanos más admirados por Trump. Los presidentes Donald Trump y Emmanuel Macron, en el Palacio de Versalles.ANNA MONEYMAKER - POOL“Las ambiciones nucleares de Irán no fueron frenadas. Aprendieron que amenazar con el estrecho de Ormuz funciona y, sin duda, se aprovecharán de eso en el futuro. Ahora, gracias a este acuerdo, podrán construir infraestructura totalmente nueva”, detalló el senador saliente. “Es el peor error de política exterior en décadas”, amplió.La suya fue solo una de las voces discordantes en el Congreso con el titulado “Memorándum de Entendimiento de Islamabad entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán”, que entró en vigor tras la rúbrica anoche del líder republicano y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.El acuerdo de 14 puntos que rubricó Trump para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz a cambio de levantar las sanciones a Irán y que continúen las negociaciones sobre su plan nuclear está enfrentando una fuerte oposición de un sector de los republicanos en el Capitolio, que advierten además que otorgar al régimen teocrático acceso a miles de millones de dólares en alivio económico sería un error.El presidente Donald Trump, en la cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia.Vadim Ghirda - AP“La historia enseña que entregar miles de millones de dólares a lunáticos teocráticos que quieren asesinarnos no es una buena idea. Creo que el presidente está recibiendo consejos muy desacertados sobre este acuerdo", señaló al medio conservador The Daily Wire el senador republicano Ted Cruz, de Texas, uno de los estados claves en la estrategia partidaria de cara a las elecciones de medio término del 3 de noviembre próximo.La advertencia de Cruz llegó luego de que la Casa Blanca revelara el miércoles el texto completo del acuerdo, que incluye un plan de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán que será llevado adelante por Estados Unidos y socios regionales y el levantamiento de las restricciones a las exportaciones de petróleo del país persa.El texto del acuerdo no aclara quién financiaría el fondo de reconstrucción, el cual sería varias veces superior que los 1700 millones de dólares del plan del expresidente Barack Obama de 2016, que Trump ha fustigado recurrentemente. Ante la controversia que generó ese punto del memorándum, el mandatario negó que Estados Unidos fuera a pagar fondos directamente a Irán, pero dejó abierta la posibilidad de que los Estados del Golfo Pérsico “inviertan si quieren”.“Nosotros no estamos invirtiendo, no estamos poniendo ni diez centavos, pero la gente puede decidir hacerlo. Eso depende de ellos”, explicó.Otro de los puntos controvertidos del acuerdo es que deja irresuelto el futuro del programa de misiles de Irán, que según recientes evaluaciones de la inteligencia norteamericana logró restablecer el acceso operativo a 30 de los 33 emplazamientos de misiles que mantiene a lo largo del estrecho de Ormuz.Barcos en frente de la costa de Bandar Abbas, Irán, en el estrecho de Ormuz.Amirhosein Khorgooi - ISNASegún un reporte de The Washington Post, una evaluación clasificada de la CIA estimó que Irán aún conservaba el 70% de su arsenal de misiles previo a la guerra y el 75% de sus lanzadores móviles de misiles a pesar de los intensos bombardeos de Estados Unidos en la campaña militar.El miércoles, Trump remarcó que Estados Unidos trabajaría en un “esfuerzo paralelo con las naciones del Golfo para abordar cuestiones no nucleares”, como los misiles balísticos convencionales de Irán.El senador republicano John Cornyn (Texas), que respaldó las operaciones militares contra Irán ordenadas por Trump, señaló que el acuerdo le proporciona a Irán “una gran cantidad de dinero que pueden utilizar para financiar a sus grupos aliados” en la región -los llamados proxies-, como Hezbollah en el Líbano, que mantiene un enfrentamiento abierto con Israel.También el senador republicano Thom Tillis (Carolina del Norte) calificó de “preocupante” el fondo de 300.000 millones de dólares para Irán como parte del acuerdo.“Necesito conocer la metodología. No me interesa simplemente un acuerdo que nos permita superar los dos años y medio que le quedan a esta administración”, declaró a la cadena MS Now.“Hay que hacer balance: unos 100.000 millones de dólares gastados, quizás más; 13 muertos, 365 heridos; nuestros socios en Medio Oriente bombardeados y con bajas. Tiene que haber un gran retorno a cambio de eso“, dijo.El presidente Donald Trump saluda al salir del Palacio de Versalles, con Brigitte Macron detrás.ANNA MONEYMAKER - GETTY IMAGES NORTH AMERICA“Empezamos diciendo que íbamos a reducir a cero su capacidad nuclear. Ahora estamos vacilando al respecto. Dijimos que no cometeríamos el error de Obama de enviarles un avión lleno de efectivo. Tengo que cuadrar esas cifras. Queda mucho trabajo por hacer para convencerme de que vamos por el buen camino“, añadió.Por su parte, el senador republicano Lindsey Graham (Carolina del Sur), aliado de Trump en el Congreso, había mostrado escepticismo sobre el acuerdo al indicar que le preocupaba “en cierta medida que la perspectiva de Irán sobre el pacto pareciera diferir de lo que afirmaba el equipo negociador norteamericano”.Luego de una conversación “muy extensa y productiva” con el enviado especial de Estados Unidos para Medio Oriente, Steve Witkoff, Graham suavizó su postura -“el memorándum será beneficioso para Estados Unidos”-, aunque dejó una luz amarilla sobre el acuerdo.“Si Estados Unidos puede llegar o no a un acuerdo aceptable y verificable con Irán respecto a su programa nuclear y otros temas aún está por determinarse, pero veo poco inconveniente en intentarlo”, escribió en X.Para Trump, la tormenta interna republicana llega en un momento crítico de su mandato, con una desaprobación del 58% a su gestión y las elecciones de medio término por delante, en las que estará en juego el control del Capitolio, hoy bajo dominio de su partido.Las encuestas muestran que los demócratas siguen tomando impulso de cara a los comicios y se entusiasman con la posibilidad de tomar el control de al menos una de las cámaras.El presidente Donald Trump, en la cumbre del G7.Julia Demaree Nikhinson - APMuchos republicanos se muestran escépticos de que Irán negocie de buena fe el fin de su programa de enriquecimiento nuclear en la nueva etapa de negociación que se abrió tras la firma del acuerdo.El presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, el republicano Roger Wicker (Misisipi), había advertido que aceptar un alto el fuego de 60 días para negociar un acuerdo nuclear con Irán sería un “desastre”, y que “todo lo logrado por la Operación Furia Épica habría sido en vano”.Bajo condición de anonimato, algunos republicanos de la Cámara de Representantes se expresaron duros términos, según reportes del sitio Politico, y remarcaron que los términos del acuerdo contradecían los argumentos que la Casa Blanca había pedido utilizar a sus aliados republicanos.Un legislador republicano llegó a afirmar que la administración Trump estaba “mintiendo hasta cierto punto” sobre el acuerdo alcanzado con el régimen de los ayatollahs.“El presidente no tenía la intención de hacerlo, pero de hecho reconoció que perdió la guerra. Ya no vale la pena el costo económico. Esta es la salida, por muy desagradable que sea”, declaró a Politico otro congresista republicano.“Prometió una rendición total. Y aquí la tenemos”, afirmó, con crudeza, otro legislador.Donald TrumpGuerra en Medio OrienteEstados Unidos