El Ayuntamiento ya recuperó la propiedad de uno de sus tres edificios ocupados en el barrio de Vallcarca. La única familia del número 87 de la avenida Vallcarca que había rechazado el realojo ofrecido por el Consistorio en las negociaciones mediadas por el Síndic de Greuges de Barcelona, David Bondia, accedió finalmente a marcharse. Ayer mismo arrancaron los trabajos de demolición de este edificio.Fuentes municipales recordaron que esta finca no reúne las mínimas condiciones de habitabilidad, y que desde hace años está calificada como equipamiento. El Ayuntamiento estudia dedicar este espacio a viviendas dotacionales. Las fuentes agregaron que los procesos de desalojo del 83 de esta avenida y del 13 de la calle Farigola continúan adelante. Los moradores de estas fincas rechazaron las propuestas de realojo.Los procesos de desalojo de las otras dos fincas municipales usurpadas continúan adelante“La voluntad del Ayuntamiento es clara –dice la teniente de alcalde y concejal responsable de este distrito, Laia Bonet–: trabajar para desatascar la situación de provisionalidad de Vallcarca, mejorar el espacio público y ganar vivienda, y hacerlo atendiendo a las situaciones de vulnerabilidad con alternativas de vivienda dignas y adecuadas”. El gobierno del alcalde Jaume Collboni da así un nuevo paso en la ejecución del plan reforma en el aire desde hace más de dos décadas.La historia de estas fincas muestra cómo la dejadez municipal dio pie a una degradación que normalizó muchas irregularidades. El Ayuntamiento elaboró en el 2002 una ambiciosa remodelación, pero tras derruir la Casita Blanca todo cayó en el olvido. El Ayuntamiento no expropió estas fincas hasta el 2015, 13 años después de su afectación, hasta que sus dueños lo obligaron legalmente. Pero el Consistorio se olvidó de sus nuevas propiedades, lo que propició una retahíla de apaños, subarriendos y ocupaciones. Todo ello también dio a pie a una gran división vecinal en relación a la ejecución de los planes municipales.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.