Ginebra (EFE).- España se mantiene este año en el puesto 39 del ránking de competitividad global que ha publicado este jueves la escuela suiza de negocios IMD, que apunta a una combinación de fortalezas económicas y debilidades estructurales en el caso de la economía española.

La edición 2026 de esta clasificación ha valorado un total de 70 economías y el análisis del caso español revela una evolución desigual entre los distintos ámbitos evaluados, aunque en conjunto se la reconoce como una economía sólida y bien conectada.

Principales frenos

Como los principales frenos se mencionan un mercado laboral ineficiente, un entorno regulatorio y fiscal costoso y rígido, y una brecha tecnológica que se amplía.

El factor mejor situado de España es el desempeño económico (22º), que ha mejorado pasando del puesto 35º al 22º en cinco años, y que tiene en cuenta, por ejemplo, que España está entre los diez primeros en inversión hacia el exterior y en exportación de servicios, con el turismo como motor fiable.