La Argentina mejoró su posición en el ranking mundial de competitividad y avanzó cuatro lugares respecto de la edición anterior, ubicándose en el puesto 58 entre 69 economías analizadas. Aunque el país continúa en la parte baja de la clasificación global, el resultado fue recibido como una señal positiva por especialistas y sectores empresariales que siguen de cerca la evolución de los indicadores económicos. El informe, elaborado por el International Institute for Management Development, evalúa anualmente la capacidad de los países para generar condiciones favorables para el desarrollo de las empresas, la inversión y el crecimiento económico. Para ello, analiza variables vinculadas con el desempeño económico, la eficiencia gubernamental, la eficiencia empresarial y la infraestructura. La mejora registrada por la Argentina se produjo en un contexto de desaceleración de la inflación, ordenamiento de algunas variables macroeconómicas y una mayor previsibilidad en determinados sectores de la economía. No obstante, los especialistas advierten que todavía persisten desafíos estructurales relacionados con la presión tributaria, la calidad institucional, la infraestructura y el acceso al financiamiento.
Argentina subió cuatro puestos y está 58° en el ránking de competitividad
El informe, elaborado por el International Institute for Management Development, evalúa anualmente la capacidad de los países para generar condiciones favorables para el desarrollo de las empresas, la inversión y el crecimiento económico.












