Resulta curioso ver c�mo los pol�ticos se convierten en donettes cada vez que hay unas elecciones a la vista. Abres un paquete y empiezan a salirte amigos hasta debajo de las piedras. No, no estamos en per�odo electoral, ni hay visos de que Pedro S�nchez pueda adelantar las elecciones, ni tampoco de que Alberto N��ez Feij�o vaya a conseguir el apoyo que necesita en el Congreso para la moci�n de censura que tanto ans�a. No importa: el combate ya ha empezado.Tal vez, por eso anoche, Alberto N��ez Feij�o arranc� su entrevista en El Hormiguero (la �ltima vez que estuvo era mayo de 2023 y quedaban dos meses para ir a votar) mandando un saludo y un cari�oso reconocimiento a Ilia Topuria. Feij�o s� que sabe. Topuria, que cay� derrotado este fin de semana, es gran amigo de Pablo Motos, es un campe�n incluso siendo derrotado. �Te suena? Feij�o sabe muy bien lo que es una derrota siendo el vencedor. Pero las victorias no siempre son por KO, ni las derrotas son siempre el mayor golpe. Ilia Topuria, seg�n cont� anoche Pablo Motos, pele� dos asaltos completamente "ciego". Alberto N��ez Feij�o ya se ha subido al cuadril�tero, pero, de momento, este combate lo est� peleando solo.Espa�aCierto que es m�s interesante cuando El Hormiguero se convierte en el escaparate de todos los luchadores. Cuando un d�a va Feij�o, al d�a siguiente va Abascal y, �oh, sorpresa!, Pedro S�nchez levanta su veto al programa de las hormigas y se sube al ring. Pero... pero no estamos en modo elecciones, aunque anoche Alberto N��ez Feij�o asestara los golpes como si dentro de un mes todos fu�ramos a elegir al pr�ximo presidente del Gobierno.Porque, efectivamente, la entrevista de anoche de Alberto N��ez Feij�o en El Hormiguero fue el primer asalto de un combate sin sangre, sin rival y, si me apuras, sin emoci�n. Feij�o se sent� en El Hormiguero como el que se sube al escenario en un mitin de partido, coge el argumentario y lo va soltando punto por punto. Lo �nico que le interrumpe son, o bien, los aplausos de los asistentes, o bien, la necesidad de tomar aire y beber agua.Un combate televisivo que m�s que una pelea por el cintur�n de la gobernabilidad de Espa�a fue el preshow de Rocky IV. S�, la pel�cula de la saga en la que Apolo Creed monta una americanada de espect�culo para recibir al ruso Iv�n Drago, que acaba solt�ndole tal soplamocos que ni tiempo le dio a Rocky Balboa a tirar la toalla. Alberto N��ez Feij�o fue anoche el encargado de abrir el combate, el show que nos espera de aqu� al a�o que viene. Porque no, no hay elecciones convocadas, pero el que primero golpea, golpea dos veces.Alberto N��ez Feij�o se sent� en la mesa de El Hormiguero como el l�der de la oposici�n que quiere salir del exilio siendo la �nica alternativa. En el pa�s de las maravillas este escenario podr�a ser real; en Espa�a, en estos momentos, ni Alicia se lo cree. As� que fue a hacer lo que le tocaba hacer y lo que sab�a que le iban a dejar hacer. Pues si hay algo que un pol�tico sabe, es que ir a El Hormiguero no es sentarse en La Hora de La 1 (tranquilidad, cuando lleguen las elecciones de verdad y no este trampantojo de ahora habr� combate con sangre, con mucha sangre; seguro).De momento, la funci�n de El Hormiguero es sentar al l�der de la oposici�n en el programa y dejar que baile al son que �l quiera. El baile de anoche de Feij�o fue facilito. Aunque Pablo Motos dej� que las cloacas del ayer, del hoy y de todos los d�as salieran a flote al final de la entrevista, Feij�o iba con ganas de soltar el primer gancho. Que quede claro de nuevo: el que espera que en El HormigueroPablo Motos vaya a ser Ana Pastor, Silvia Intxaurrondo, Jos� Y�lamo o Cristina Pardo no sabe en qu� programa est�. El Hormiguero no est� para poner trampas ni para buscar la llaga donde meter el dedito. Est� para que, gracias a sus audiencias, se sienten los que nunca se sientan en un programa de entretenimiento.As� que arranc� Pablo Motos pidi�ndole a Feij�o que antes de entrar en las cloacas se hablara de futuro. Es decir, le dio pie para que Feij�o sacase toda la artiller�a que tra�a preparada: el mitin. Pero antes... antes, apuntadito en un papel para no equivocarse en ninguna cifra, el golpe: "Para entender los esc�ndalos de la pol�tica espa�ola hace falta mapa y cantimplora. Hemos hecho una cuenta r�pida y son, de momento, 15 sumarios, 19 delitos, 94 imputados y 1.800 a�os de c�rcel". Es como la receta del arroz con leche de la abuela, pero sin canela.Primero, un golpe de efecto -la cuenta de la vieja-; ya ten�a Feij�o la atenci�n del p�blico, y ahora, a lo que hemos venido, a hablar de mi libro. "Hablemos de futuro", le dijo Pablo Motos. Traducido: "Cu�nteme qu� har�a usted si fuera presidente". La cagaste, Burt Lancaster: "Primero, decencia. Gente que no venga a robar. Lo segundo, una alternativa de programa de Gobierno, que los espa�oles lleguen a fin de mes, que los j�venes puedan acceder a una vivienda, tambi�n para los aut�nomos que est�n ahogados (...) Tercero, generar riqueza. Y, por �ltimo, mantener la eficiencia de los servicios p�blicos. Todo precedido por un c�digo de regeneraci�n democr�tica. Un Gobierno que no invada la Fiscal�a, el Constitucional, el Consejo de Estado, RTVE, que no invada las instituciones del Estado. Espa�a es un gran pa�s y cuando nos ponemos a trabajar lo sacamos adelante".Se lo puso a huevo. Con esto, Feij�o ya pod�a darse por satisfecho. Podr�a haber acabado la entrevista en ese momento e irse satisfecho de haber dicho lo que quer�a que los espectadores escuchasen. Pero el programa ten�a que seguir, aunque no hubiese rival en el ring. Y Feij�o sigui� poniendo en pr�ctica todo lo que hab�a entrenado (y preparado) para aprovechar la ventana de El Hormiguero al m�ximo.Hizo lo que todo pol�tico hace siempre: dar respuestas eternas que despistan al entrevistador y que impiden que haya tiempo de reacci�n. Se les da de perlas. Si a eso le sumas que no era una entrevista para que Feij�o no saliera vivo de all�, sino m�s bien para todo lo contrario, pues el l�der de la oposici�n cogi� el micro y no hab�a Dios que se lo quitase. Se�ores, que �l fue a hablar de su libro.Le pregunt� Pablo Motos por c�mo estaban las cuentas. A ver, las cuentas est�n como est�n. Es decir, no hay cuentas porque no hay Presupuestos. Punto. Es lo que es. Y Feij�o se sac� de la chistera otro conejo. Se aprendi� las mejores frases, esas que no dicen nada, pero que calan, que para eso fue a El Hormiguero: "Este Gobierno es especialista en cuentos y no en cuentas". Ni el mejor guionista saca una frase as�. "Nunca ha habido un Gobierno con tanto dinero porque nos han subido los impuestos cien veces". Ni el mejor guionista saca una frase as�. "Nos hemos endeudado hasta las cejas. No puede ser que el Gobierno viva mejor que la gente". Ni el mejor guionista saca una frase as�.Toda la entrevista, hasta casi el final, fue como si Feij�o estuviera en campa�a electoral, como si por parecerlo se fuese a producir el milagro. "�Cu�ntos ministros tendr� usted?"; "�Tendr� tantos asesores como S�nchez (tiene m�s de 900)?"; "�C�mo se lleva con los sindicatos?"; "�Y Vox?"; "�Y el aborto?"; "�Y la eutanasia?"; "�Y la inmigraci�n?". Vamos, que pones una urna en ese momento y se agotan las papeletas.Y Feij�o lo supo aprovechar. Se explic� todo el tiempo que quiso. Dio las respuestas sin que le cortasen, sin que le interrumpiesen, sin que perdiera el hilo. Yo as� tambi�n me subo a un ring. Y apel� al voto, apel� mucho al voto: "Mi objetivo es gobernar en solitario. Pero yo no voy a demonizar al partido que es el tercero de Espa�a. Nunca he gobernado con Vox ni con nadie. No quiero gobernar con nadie, pero aceptar� lo que decidan las urnas y prometo un gobierno estable". Resumiendo, que si necesita a Vox para gobernar ser� la llave que abra la reja.Si a Feij�o le hubieran dejado, se hace solito un monogr�fico de "Yo vengo a salvar Espa�a". Pero El Hormiguero dura lo que dura y no se pod�a ir Feij�o sin hablar de corrupci�n, pero de la corrupci�n que asola al PSOE y al Gobierno. A ver, que jugamos en terreno amigo. Entr� Zapatero y sus joyas en escena. Nada nuevo bajo el sol, �o es que alguien se pensaba que Feij�o iba a decir algo distinto a lo que dijo? Pues no.Dijo lo esperado: "Zapatero era la joya del sanchismo y eso se ha desmoronado. Me ha entristecido ver a un presidente del Gobierno investigado por seis delitos (como si fuese algo nuevo). Era como una especie de Gandhi". En esto, tiene raz�n. Que los desvalidos se acerquen a Zapatero.Cant� bingo, sali� Leire, y m�s de lo mismo: "A Leire la llaman la Anto�ita la Fant�stica. �Por qu� no se querellan contra ella? Proteger a P. S., que es Pedro S�nchez. S�nchez no lo ha negado nunca. Todo es tan cutre, tan alucinante que cuando ves que los viajes se los paga el PSOE es delirante". En esto tambi�n tiene raz�n. Es todo un delirio, un esperpento, son los espejos en los que se miraba Max Estrella.Quedaba el �ltimo golpe de efecto, el verso que cerraba el poema: "S�nchez no es due�o de su destino, depende de las personas que est�n imputadas". "Soy el amo de mi destino, soy el capit�n de mi alma".