Actualizado Mi�rcoles,

junio

01:49Alberto N��ez Feij�o se enfrenta hoy a Pedro S�nchez con toda la artiller�a cargada. La casualidad ha querido que la comparecencia en el Congreso del presidente del Gobierno, retrasada por La Moncloa casi un mes, para rendir cuentas acerca de la corrupci�n que le cerca, vaya a sustanciarse apenas 48 horas despu�s de la dur�sima sentencia del Tribunal Supremo contra quien fue su principal apoyo, su ministro y su lugarteniente al frente del partido, Jos� Luis �balos.El l�der de la oposici�n colocar� al presidente frente al espejo de los desmanes que han anidado bajo su mandato. Le recordar� que �robar es un delito tipificado�, le se�alar� como el �responsable pol�tico� de la �trama criminal� que ha operado desde el coraz�n del Gobierno y desde�ar� �su autoridad y su credibilidad� para plantear ahora medidas de lucha contra la corrupci�n.Feij�o har� hincapi� en que m�s all� de los anuncios que haga hoy el presidente para tratar de demostrar su compromiso de regeneraci�n, el mismo que ya enarbol� de la mano de �balos en la moci�n de censura contra Rajoy y ha tratado de reeditar cada vez que ha afrontado una semana negra ante la Justicia, el �camino m�s corto y sencillo pasa por no delinquir�. S�lo as�, insistir� el l�der de los populares, habr�a logrado que los jueces �dejen de perseguir a su Gobierno, al PSOE y a su entorno�.En la direcci�n del PP se muestran convencidos de que S�nchez no s�lo intentar� distraer presentando alguna medida anticorrupci�n como cuando anunci� en 2024 un Plan de Acci�n para impulsar la democracia justo despu�s de que su esposa, Bego�a G�mez fuera se�alada por la Justicia, o en 2025 cuando present� un Plan Estatal de Lucha contra la Corrupci�n, tras ser detenido Santos Cerd�n, sino que tambi�n tratar� de diluir culpas y responsabilidades recurriendo al recordatorio de los casos protagonizados por el PP -G�rtel, Kitchen, P�nica...- y aludiendo al caso del novio de la presidenta madrile�a, Isabel D�az Ayuso.En G�nova est�n preparados para escuchar la frase �de ustedes, lecciones, ni una�. Y si, como esperan, el presidente sigue este gui�n, Feij�o le sugerir� que se lo ahorre porque, recalcan, �a estas alturas su credibilidad y su autoridad para luchar contra la corrupci�n es completamente inexistente�.El l�der del PP emplazar� de nuevo a S�nchez a aclarar qu� m�s tiene que pasar para que comprenda que la legislatura ha muerto y tiene que marcharse. En las filas del Partido Popular creen que la exigencia reiterada de convocar elecciones incluye un matiz que se queda corto porque los esc�ndalos son ya tantos y tan graves que lo que corresponde es ir a las urnas, s�, pero por la dimisi�n del presidente del Gobierno.En este sentido, en la intervenci�n de Feij�o no faltar�n alusiones expl�citas a las formaciones que hasta ahora han sostenido al Ejecutivo y no dudar� en se�alarlas como conniventes con la corrupci�n.En las filas de Vox, el tercer partido de la C�mara, no esperan que la comparecencia de S�nchez llegue a acompasada de grandes movimientos pol�ticos. �Lanzar�n todo el argumentario est�ndar para tratar de esconderse�, augur� ayer el secretario general del grupo parlamentario, Jos� Mar�a Figaredo, un vaticinio que otras voces de la bancada secundan.Fuentes de la formaci�n avanzan que Santiago Abascal reprochar� al presidente todos los casos de corrupci�n que le rodean y, adem�s, siguiendo la pauta que vienen marcando los dirigentes del partido tambi�n se referir� a las presuntas v�as que, seg�n ellos, el jefe del Ejecutivo emplear� para �permanecer en el poder�. Por ejemplo, las nacionalizaciones otorgadas a trav�s de la Ley de Nietos.Desde hace semanas, Vox sostiene que S�nchez es �m�s peligroso� tras conocerse las nuevas informaciones sobre corrupci�n que le afectan, hasta el punto de creer incluso que el Ejecutivo es capaz de �alterar el censo� mediante la citada v�a.Hace un mes que Abascal no tiene ocasi�n de dirigirse directamente al presidente en el Congreso -la �ltima vez a�n no se conoc�a el sumario del caso Leire-, pero en Vox no creen que la coyuntura sea hoy muy distinta a la de entonces. No esperan que los socios vayan a endurecer el tono m�s de lo que ya lo han hecho y, de darse esta circunstancia, creen que ser�a solo una �escenificaci�n� para justificar ante su electorado auton�mico el respaldo a la continuidad de la legislatura. Tambi�n vaticinan algunos diputados que Abascal podr� lanzar alg�n mensaje al PP por considerar que no hace todo lo que est� en su mano, en referencia a la presentaci�n de una moci�n de censura. En este sentido, le reprochan �crear expectativa� y luego �generar frustraci�n� en la sociedad al no ponerla en marcha.