El embalse de As Conchas, en la comarca ourensana de A Baixa Limia, ha alcanzado el nivel rojo de alerta por proliferación de cianobacterias tóxicas justo cuando comienza la temporada de baño y de actividades recreativas en una de las zonas de interior más concurridas del sur de Galicia. La situación supone el grado máximo de riesgo sanitario contemplado por los protocolos de la Xunta y llega apenas un año después de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) condenara a la Administración autonómica que preside Alfonso Rueda y a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS), que depende del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico del Gobierno de Pedro Sánchez, por vulnerar los derechos fundamentales de los vecinos afectados por la contaminación del río Limia y de sus embalses.PublicidadLos datos que han motivado la alerta proceden de los análisis realizados por la propia CHMS. Según la información remitida por el organismo a Público, en las muestras tomadas el pasado 8 de junio se detectaron las especies de cianobacterias Dolichospermum mendotae y Aphanizomenon flos-aquae con biovolúmenes de 11,9 milímetros cúbicos por litro en las zonas de baño de O Corgo y de 13,5 en Porto Quintela. Ambos valores superan ampliamente el umbral de 8 milímetros cúbicos por litro a partir del cual la Xunta considera que existe una alta probabilidad de efectos adversos para la salud y activa el nivel 3 o alerta roja.La propia documentación sanitaria de la Xunta señala que las cianobacterias pueden producir toxinas capaces de provocar irritaciones cutáneas, trastornos gastrointestinales, daños hepáticos y efectos neurotóxicos. El riesgo aumenta por contacto con la piel, por ingestión accidental de agua o por inhalación de partículas contaminadas. Los protocolos autonómicos advierten además de que los niños y los animales domésticos son especialmente vulnerables y establecen que, cuando se alcanza el nivel rojo, deben adoptarse medidas inmediatas para evitar el contacto con el agua, incluyendo la prohibición del baño y de cualquier actividad acuática. La putrefacción de las algas ha llegado a provocar en el entorno de As Conchas la producción de ácido sulfhídrico, un gas venenoso y mortal por inhalación en concentraciones elevadas.Exceso de nutrientes por los residuos ganaderosLas floraciones de cianobacterias son fenómenos naturales, pero los expertos coinciden en que se vuelven mucho más frecuentes e intensas en masas de agua eutrofizadas por el exceso de nutrientes. La propia Xunta reconoce en su información pública que estas proliferaciones son más habituales en embalses afectados por aportes procedentes de actividades humanas como la agricultura o las aguas residuales. En A Limia, vecinos, científicos y organizaciones ecologistas llevan años relacionando ese exceso de nutrientes con los vertidos de purines y residuos generados por la elevada concentración de explotaciones de ganadería industrial existentes en la comarca.Los vecinos y colectivos ecologistas vinculan históricamente esa contaminación con el modelo de producción integrado impulsado por el grupo Coren en A Limia y A Baixa Limia, una atribución que la compañía ha rechazado reiteradamente. La multinacional agroalimentaria mantiene una amplia red de explotaciones asociadas en las dos comarcas y ha defendido en numerosas ocasiones que cumple la normativa ambiental vigente. No obstante, la contaminación por nitratos y fósforo de las aguas superficiales y subterráneas de la zona ha sido objeto de denuncias vecinales, investigaciones científicas y procedimientos judiciales durante los últimos años.PublicidadLa CHMS admite que el problema no puede resolverse únicamente actuando sobre el embalse. En respuesta a las preguntas de este diario, el organismo explica que "si no se actúa en la fuente del problema" resulta imposible sanear las aguas. Según describe, las lluvias intensas y las inundaciones recurrentes arrastran los purines acumulados en A Limia hacia el río y sus afluentes. Esos nutrientes terminan concentrándose en As Conchas y crean las condiciones ideales para que las cianobacterias se multipliquen cuando llega el calor y la radiación solar.La explicación encaja con las condiciones meteorológicas registradas durante los últimos meses. Tras un otoño y una primavera especialmente húmedos en buena parte del noroeste peninsular, el aumento de las temperaturas y la mayor insolación favorecen la aparición de floraciones masivas en embalses enriquecidos por nutrientes. Se trata precisamente del escenario que los especialistas consideran más propicio para la proliferación de cianobacterias potencialmente tóxicas.PublicidadLa contaminación se extiende a PortugalLa situación resulta especialmente preocupante porque la contaminación ya no se limita a As Conchas. La Confederación confirma que las concentraciones de cianobacterias también son elevadas en el embalse de Lindos, situado unos 30 kilómetros aguas abajo sobre el mismo río Limia y cuya orilla sur se ubica en Portugal. Aunque los niveles detectados son por ahora inferiores a los de As Conchas, los análisis disponibles apuntan a que el fenómeno continúa extendiéndose por toda la cuenca transfronteriza.Vecinos y ecologistas denuncian que, pese a la gravedad de la situación, las administraciones siguen sin reaccionar. La Asociación de Veciños das Conchas sostiene que ni la Xunta, ni la Confederación Hidrográfica, ni los ayuntamientos afectados han desplegado campañas de información adecuadas ni señalizado los riesgos para la población. Hace apenas unos días, este periódico documentó la presencia de bañistas, piragüistas y menores realizando actividades acuáticas en zonas afectadas por la proliferación de microalgas sin advertencias visibles sobre el peligro existente.Manuel García, portavoz del Movemento Ecoloxista da Limia: "La Xunta y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil se están riendo de la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza"Las críticas se dirigen especialmente a la Consellería de Medio Ambiente que dirige Ángeles Vázquez Mejuto. Público preguntó a ese departamento si tenía constancia de la alerta roja declarada por la Dirección Xeral de Saúde Pública, qué medidas pensaba adoptar para proteger a la población y cómo valoraba la persistencia del problema un año después de la sentencia del TSXG. También solicitó explicaciones sobre la extensión de la contaminación al embalse de Lindoso y sobre las denuncias vecinales relativas a la falta de información pública. Al cierre de esta edición, la Consellería no había respondido.La referencia judicial resulta inevitable. En julio del año pasado, el TSXG concluyó que la Xunta y la Confederación Hidrográfica vulneraron derechos fundamentales de los vecinos al no actuar frente a la degradación ambiental causada por la contaminación del Limia y del embalse de As Conchas. La sentencia ordenó adoptar de forma inmediata las medidas necesarias para garantizar un medio ambiente saludable, poner fin a la degradación ambiental y asegurar el suministro de agua potable limpia y segura. Posteriormente, el Tribunal Supremo declaró firme esa resolución al inadmitir los recursos presentados por ambas administraciones.Las administraciones siguen sin actuarSin embargo, los afectados consideran que la situación apenas ha cambiado. "Se están riendo de la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia", afirma Manuel García, portavoz del Movemento Ecoloxista da Limia (MEL). A su juicio, la persistencia de las floraciones tóxicas demuestra que las administraciones continúan sin actuar sobre el origen del problema.García sostiene además que el alcance de la contaminación va mucho más allá de los embalses. "No es sólo la situación de los embalses, sino de todos los acuíferos de la zona que llevan años contaminados por los vertidos ilegales de las granjas de ganadería intensiva. Hay gente que lleva años y décadas bebiendo agua contaminada de los pozos de muchas localidades", asegura. Las organizaciones vecinales llevan más de una década denunciando la presencia de nitratos, fósforo y otros contaminantes asociados a la elevada concentración de explotaciones ganaderas de la comarca.La controversia volvió a hacerse visible este martes durante el acto institucional "Abrazo ao Río", celebrado en Xinzo de Limia con participación de alcaldes gallegos y portugueses de la cuenca. Según denuncian el MEL y otros colectivos, ninguno de los representantes públicos hizo referencia a la crisis ambiental que atraviesa el río Limia ni a la alerta por cianobacterias que afecta a As Conchas y amenaza ya a Lindoso.PublicidadFrente al acto oficial, medio centenar de escolares participaron en una actividad alternativa consistente en formar una cadena humana para abrazar simbólicamente el río. MEL asegura que profesores y alumnos fueron instados por agentes de la policía local y por representantes del Ayuntamiento de Xinzo a no desplegar una pancarta con el lema "Auga limpa, xa" y a evitar consignas similares durante la presencia de las autoridades."El acto de ayer en Xinzo fue una farsa", sostiene Manuel García. "Les reclaman a los niños y niñas que sean responsables a la hora de cuidar el río cuando llevan décadas de pasividad institucional". La imagen resume el contraste que denuncian los vecinos de A Limia: mientras las administraciones promueven campañas de sensibilización ambiental, el principal embalse de la comarca vuelve a teñirse de verde tóxico y alcanza el máximo nivel de alerta sanitaria sin que, a juicio de los afectados, se hayan cumplido las medidas ordenadas por los tribunales para impedir que la historia se repita sin fin.
Alerta roja por cianobacterias en el embalse gallego intoxicado por las macrogranjas un año después de la condena a la Xunta
Las microalgas tóxicas se extienden por el río Limia mientras vecinos y ecologistas denuncian que las autoridades siguen sin tomar medidas de protección ni informar a la población de los riesgos pa...











