Una enorme gráfica, de 80 por 80 centímetros, que recoge la evolución de la población humana y animal en la comarca de A Limia se ha convertido la mañana de este viernes en uno de los ejes de la prueba pericial que se lleva a cabo este mes en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) en A Coruña. La demanda de los vecinos del embalse de As Conchas, que sufre estos días una floración de las temidas cianobacterias (un tóxico fenómeno que se repite desde 2011), fue presentada en marzo contra la Xunta de Galicia, la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS) y cinco Ayuntamientos por su inacción a la hora de velar por los derechos fundamentales de las personas. Enseguida, la iniciativa fue respaldada por la Fiscalía y esta semana ha comenzado el desfile de peritos por el alto tribunal gallego, antes de que los magistrados dicten sentencia.

Los primeros en responder, durante tres horas, a las preguntas del juez, del abogado del Estado que defiende a la Confederación Hidrográfica y del abogado de la Xunta, fueron los autores de un informe presentado por los demandantes y firmado por dos científicos del CSIC de Santiago y Granada y un catedrático de la Universidad Complutense. Según el gráfico, elaborado con datos oficiales, la población humana mermó en la comarca durante los últimos 40 años hasta situarse en 25.000 personas, mientras que la población de animales de granja, medida en Unidades de Carga Ganadera (UGM), medró en la última década hasta equivaler, en generación de residuos, a dos millones de personas.