El presidente de EEUU Donald Trump está obligando a los aliados europeos de la OTAN a rearmarse a marchas forzadas e incluso les ha amenazado con dejarlos en la estacada ante el ataque de una potencia extranjera, como puede ser Rusia. Así, la mayoría de los socios europeos –menos España– se han comprometido con la Alianza Atlántica, que está controlada de facto por el Pentágono, a gastarse al menos un 5% de su Producto Interior Bruto (PIB) en defensa en 2035, si bien ahora la tasa media se encuentra alrededor del 2,3%.PublicidadLa intención del mandatario es dejar de ofrecer la protección que brinda a Europa desde el final de la Segunda Guerra Mundial y ahorrarse el dinero que hasta ahora le dedicaba. De hecho, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha anunciado este miércoles que el Pentágono ya está retirando capacidades militares en Europa y, por lo tanto, los aliados europeos tienen que sustituirlas con sus propios recursos. De esta manera, a pesar del gran gasto que supone, los líderes de la UE esperan incrementar la autonomía militar y dejar de depender de Estados Unidos en defensa.Sin embargo, Trump no quiere perder el poder que tiene sobre los aliados europeos. Aunque les obligue a multiplicar el gasto militar, no tiene la intención de que sean realmente autónomos y quiere mantenerles dependientes a través de las armas nucleares. De hecho, el armamento atómico es determinante en la defensa de la Alianza Atlántica y lo que estructura el poder de disuasión.Así, tanto la Administración Trump como los dirigentes de la OTAN insisten en que los aliados europeos tienen que asumir responsabilidades en las capacidades militares convencionales, pero no las nucleares. "La disuasión nuclear de EEUU es sólida, pero es fundamental que Europa y Canadá, en lo que respecta a las armas convencionales, comprendan que Estados Unidos tiene obligaciones en todo el mundo de las que debe hacerse cargo", ha insistido Rutte en la rueda de prensa previa al encuentro de ministros de Defensa de este jueves en Bruselas.En la misma línea, el secretario general de la Alianza Atlántica ha restado importancia a la iniciativa de Francia, que es la principal potencia militar y nuclear de la Unión Europea, y ha dicho que en ningún caso el paraguas nuclear que el presidente galo, Emmanuel Macron, ofrece al resto de aliados europeos puede ni pretende sustituir el que Estados Unidos da al continente europeo. Así, a pesar de que Rutte ha acogido con "gran satisfacción" la propuesta francesa porque "plantea un dilema estratégico adicional a los rusos", no resulta una alternativa a la protección estadounidense, que es el "garante definitivo de la libertad de Europa".PublicidadLos problemas del paraguas nuclear europeoLa propuesta de Macron ha tenido bastante buena acogida entre los aliados europeos y ya son nueve países los que se han adherido: Alemania, Bélgica, Países Bajos, Polonia, Suecia, Dinamarca, Grecia y el Reino Unido. Sin embargo, este ofrecimiento tiene letra pequeña y presenta bastantes complicaciones.En primer lugar, tanto Francia como Reino Unido –que también tiene armamento nuclear– se mantienen reticentes a ceder competencias en materia militar. Y, de hecho, fuentes diplomáticas de la OTAN aseguran que algunos aliados europeos se han ofrecido para financiar parte del poder de disuasión francés, pero París se ha negado porque implicaría una codirección de estas capacidades militares y una pérdida de soberanía en materia de armas nucleares.Fuentes diplomáticas de la OTAN también subrayan que las capacidades nucleares de Estados Unidos ya están repartidas y distribuidas por todo el continente europeo y están muy bien integradas con los Ejércitos de la UE, mientras que Francia permanece completamente al margen. Según estas mismas fuentes, algunos países consideran que supone otra complicación importante a la hora de buscar refugio bajo el paraguas nuclear francés —especialmente a corto y medio plazo— en un contexto de amenaza rusa.PublicidadLas mismas fuentes también tienen dudas sobre si la capacidad nuclear de Francia es suficiente para proteger a todo un continente. Francia cuenta actualmente con menos de 300 ojivas nucleares, mientras que China tiene alrededor de 600, y tanto Rusia como Estados Unidos tienen más de 5.000. Por este motivo, señalan que París —y sus aliados, en caso de que cooperaran— tendría que realizar una importante inversión en armamento nuclear y aumentar sustancialmente su capacidad.Sin embargo, algunos países europeos consideran que el hecho de que la iniciativa conlleve un aumento de la capacidad nuclear de Francia y el Reino Unido puede suponer una violación del Tratado de No Proliferación Nuclear, además de enfadar a potencias extranjeras y provocar una escalada militar. Sin embargo, hay quienes lo niegan rotundamente y reivindican el derecho de los aliados europeos a contar con una fuerza disuasoria real e independiente de Estados Unidos.