Entre la sensación de abandono y la asunción de responsabilidades, Europa ya ha asumido que Estados Unidos tiene otros intereses en militares más allá de la defensa de sus aliados. Este jueves se reúnen los ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas con la asunción de que los europeos tendrán que adoptar y pagar parte de la defensa que hasta ahora prestaba EEUU. Fuentes diplomáticas europeas señalan que los países miembros han hecho el reparto de cargas (burden shifting) que marca la nueva OTAN 3.0 planteada por Estados Unidos, que mantiene su compromiso de prestar su paraguas nuclear al continente europeo.

Florence Gaub, directora de la división de Investigación del Colegio de Defensa de la OTAN, y Jonathan Heist, coronel del Ejército de los EEUU en el Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa, describen en un artículo en la revista Foreign Affairs como la Alianza Atlántica siempre ha estado en crisis desde su creación y ha superado importantes desacuerdos entre los aliados en los últimos 80 años.