De la fábrica de CAF de Beasain, en Guipuzcoa, a un circuito de pruebas situado en la ciudad checa de Velim. Este es el viaje que han realizado algunos de los 70 trenes que Renfe adquirió por 520 millones de euros para poner a circular en distintas redes de Cercanías y Media Distancia y que en estos momentos están terminando su proceso de certificación antes de que los primeros empiecen a circular, en concreto en la provincia de Valencia. Lo hacen a 60 kilómetros de Praga, en uno de los mejores circuitos de prueba de la UE, pero también para acelerar el trámite, debido a que la red ferroviaria española "está saturada" como para realizar estas pruebas.El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha visitado este miércoles el circuito de pruebas de Velim para presenciar in situ las últimas pruebas de trenes que previsiblemente entrarán en circulación el año que viene. "Por qué estamos en la República Checa?", ha preguntado en un vídeo difundido por el Ministerio. "Hemos venido al que es el circuito más importante de la UE, que prueba trenes de hasta 200 kilómetros por hora y nos ahorra mucho tiempo de homologación y muchas pruebas en un entorno real en nuestra red, que ya está saturada con los trenes que tienen que dar servicio", ha explicado Puente."Se han traído los trenes aquí para acelerar el proceso de homologación y tenerlos cuanto antes disponibles para operar en nuestra red", ha remachado Puente, en medio de la disquisición sobre qué o quién retrasa la llegada de trenes nuevos. El ministro insiste en que se debe a la "falta de capacidad" de los fabricantes para atender en el tiempo convenido todos los pedidos que les llegan de toda la UE, donde remacha en que no cumplen con los plazos en ningún sitio. Por su parte, la asociación española del sector ferroviario en España (Mafex) considera que otros trámites posteriores como la homologación, la certificación y las pruebas también demoran. Asimismo, piden a gobiernos y operadoras una "mejor planificación" de sus compras de material rodante para que no se produzcan cuellos de botella.Primeros trenes, para la zona de Valencia el año que vieneEn este contexto, Puente ha estado este miércoles en el circuito de checo de Velim, donde prueban trenes los principales fabricantes europeos, para presenciar las pruebas de algunos de los nuevos 70 trenes fabricados por CAF y que empezarán a incorporarse en 2027 a la red española. Forman parte de una compra más amplia, de casi medio centenar de trenes que se rubricó en 2023 que, por ejemplo, renovarán las flotas de Cercanías Madrid y de Rodalies de Cataluña. No son de alta velocidad, porque pueden circular a un máximo de 200km/h, se incorporarán a distintas redes de Cercanías y de Media Distancia. Los primeros, ha dicho Puente, se destinarán al Corredor Mediterráneo y, en concreto, a Valencia. "Ya están en fase de pruebas, esperamos que el año que viene los podamos empezar a utilizar en la red real. Las primeras unidades van al Corredor Mediterráneo, a la zona de Valencia", ha anunciado el ministro. No obstante, como estos nuevos trenes pueden manejar tres tensiones distintas y circular tanto por ancho ibérico como estándar internacional, podrán destinarse a "muchos puntos distintos" de la red ferroviaria.Estos 70 nuevos trenes de la serie 480 de CAF tienen capacidad para 264 pasajeros, disponen de baterías de tracción en tramos de "última milla" que pueden recorrer aun sin tensión eléctrica. Tienen zonas para bicicletas y mayores espacios para pasajeros con movilidad reducida, enchufes, pantallas de información y wifi a bordo."Ya queda menos. Estos trenes, de gran versatilidad, vendrán pronto a España a renovar la Media Distancia", ha celebrado en redes sociales el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, que ha acompañado a Puente a la República Checa.